La isla

No hace mucho, en una isla donde el agua era lefa y llovía hacia abajo...

 

   Todos los días eran iguales en sexbeach, aunque éste se diferenciaba notablemente en una cosa, era de noche. Pero, ¿cómo podía ser de noche?, ése cacho de mierda había sido unido a la Tierra de las Rajitas en un congreso, en el cual se consideró que el pedazo de tierra debería pertenecer a un jodido continente cuanto antes, si no, ¿cómo mandarían a la nueva instalación de presos terroristas americana (pues Guantánamo fue clausurada por falta de higiene) a los violadores que allí había? (sí, violadores, gente que arrancaba los frutos de la madre naturaleza de la seguridad de sus ramas para frotárselos en lugares indebidos).

 

   En la base de operaciones, donde si algo era negro, seguiría siéndolo, pese a la lefa que los ecologistas le echaran encima, observaban éste extraño suceso de oscurecimiento repentino. Mientras el gordo cabrón comía nachos, llenándolo todo de migajas y salsa barbacoa, los cerebros más deteriorados de Cani's Village jugaban a la petanca con barras de plutonio reconcentrado y enriquecida, que Wankie había comprado a una gitana que adivinaba tu pasado buscando por gugle. Y, ¿qué coño hace Wankie en mi historia?, la verdad es que no tengo ni puta idea, supongo que el muy cabrón vio la oportunidad de follarse los cocoteros antes de que me diera tiempo a escribir que estaba penado por la ley...

 

   En fin, que no lograron averiguar el por qué de la oscuridad, así que pensaron en pulsar el botón rojo, y abrirle un ventano al planeta con cuatro trillones de megatones arrempujados a velocidad supercalifragilísticoespialidosa. Cuando se dispusieron a mandar vía anal la traca recauchutada, entró la pestuza de Carabanchel y encendió la luz, para dejarles la merienda a los canis y a Wankie. pues el gordo cabrón reventó por el culo con los nachos y vomitó mierda.

 

   ¿Qué pasó con la isla?, ¿a mí qué me cuentas?, se la dimos a un señor bajito con bigote que venía de África cuando lo de la Primera República (probablemente se la hubiera cedido al amigo Eisenhower), pero lo del oscurecimiento, probablemente, sería mi nardo...

Como sobreviví a Manzaneque

Encontrábame yo sentado al sol que traspasaba la limpia ventana aclarada y enjuagada por nuestro querido limpiaventanas negro (o de color, para los repipis), esperando junto a una damita que no me podía beneficiar (¡porca miseria!), esperando nuestro encuentro inminente con Manzaneque. Repasé mentalmente las pautas a seguir: no hablar de numeros, matématicas o algo de fisíca, y ojalá no se cayera algo y se hicera patente la gravedad, aunque ni Manza podía escapar a ella, y gracias a eso podía llevar con la elegancia del asesino sanguinario que es su querida bata blanca. También de paso recordé que tenía que pensar en qué hacerme de cena, quizá la chica me echara un cable...

 

-Eeehhh... ¿tu la chupas?

-¡Pero que coño...!

 

Vale, esto no pasó, pero le da vidilla al relato y a la cavidad bucal de la mujercita, de todas formas, de pronto me vi dentro del despacho de Manzaneque, y ya no había escapatoria. Escribí un breve texto en el que hice mi testamento, diciendo que se convocara a todos mis conocidos con la intencion de subastar mi "sistema de entretenimiento" PS3 y luego prenderle fuego para que se quedaran con las ganas, a la vez que se reproducía una de mis carcajadas malvada aderezada con bengalitas de estas de los 20 duros, o todo a un leuro. Observé al entrar un calendario del restaurante chino que frecuentaba Manzaneque, el devorador de sushi reconcentrado con pepitas de C4, y sendas batas blancas colgadas en los extremos de la habitación. Decidió comenzar por la chica: leyó su trabajo y le indicó las pautas pertinentes, y luego le preguntó su número y si venía de familia de profesores. Se salvó por poco, pero tendría que volver más adelante. Luego me tocó a mi. Rezando porque no me pidiera el número ni la "talla" de calzoncillos, esperé pacientemente observando la habitación y mirando lascivamente a la... las batas (!). Tras remirar dos veces el trabajo, Manza se rindió y dijo que no había encontrado ni un solo fallo de ortografía ni expresión, y aunque me indicó unas pautillas para terminar de redondear el trabajo, me indicó que podía entregarselo cuando quisiera. Rebuscó en sus cajones y vi el brillo de una pipas plateadas relumbrar al sol que se refractaba desde su calva, pero para alivio nuestro no sacó nada, así que nos dejó marchar. Cuando ya estabamos en la puerta, apeló a la muchacha.

 

-Oye espera un momento, me ha gustado mucho tu teoría... ¿tu la chupas?

 

Luego se sucedió lo nunca visto. La chica se acercó insinuante a Manza y tras pasarle el trabajo por la cara en plan hipnótico, le metió tal puñetazo que salió contra la ventana del fondo y se estrelló estrepitosamente, con la mala fortuna de que el sol se reflejó de nuevo en la calva, concentrando el rayo de luz sobre una de las batas, que prendió en llamas. Gracias a eso pudimos escapar indemnes y Manzaneque controló su líbido. Pero a mi no me pudo encontrar ni una falta, ¡ja!

 

¿Que de qué iba el trabajo? De presentarle un cadáver de físico o matemático (a elegir) diseccionado y torturado debidamente...

 

 

Durante le elaboración de este relato ninguna persona fue torturada ni asesinada, tan sólo un par de físicos, pero ya sabemos que esos no son personas, son alimañas. Asimismo, ninguna mujer fue obligada a succionar con relativa gracia ninguna protuberancia masculina, otra cosa es que se ofrecieran desinteresadamente a tal fin.

Manzaneque-smith: La despedida

El profesor Manolo poco sabía de que aquella noche, sentado a la luz de su flexo no tan flexible, iba a corregir su último examen de Matemáticas. La sangre discurría por el escritorio y venía a caer sobre el zapato oscuro de un cuerpo erguido y envuelto en una bata blanca que lo observaba. La luz de la luna se reflejó en su impoluta calva cuando Manzaneque-Smith salía por la puerta de la casa, la cual tuvo el detalle de decorar pintando macabras ecuaciones (erróneas a propósito) con la sangre del susodicho profesor. El día siguiente iba a ser un día muy especial, recordó.

Así pues, a la mañana siguiente Manzaneque se levantó y observó con disgusto que su bata estaba manchada de una extraña sustancia. Lamentó habersela llevado a sus mojadas tutorías, así que sacó su nueva y flamante bata de la UMA (no, no es la unión de madres agrícolas, sino la Universidad de Málaga) y se encaminó con estusiasmo, corriendo a fuerza de dopamina y unos chorizos de los Porros, a su última clase en el curso 2008/2009. Ya aventuró a sus alumnos que les preparía una sorpresa para el último día, así que estos, y sobre todo éstas, estaban anhelantes como un cani cuando ve farlopa.

Llegado a la clase, hizo su extenso discurso de despedida, advirtiendo de los peligros que encerraba el potencial atractivo lógico-estúpido de la Física y las Matemátias y dio un sutil golpe en la mesa (que a más de una le encendió el consolador, esto es, el móvil) para avisar a sus compinches de que el momento había llegado. Se fueron y volvieron poco después cargando con una bolsa de viaje que al parecer pesaba bastante. Manzaneque se relamió pensando en una metralleta pesada para montar, de igual modo a como montaba sus legos de pequeño en el descampado. En el momento de abrir la cremallera, las féminas de la clase, mayoría y más calientes que una perra, lleváronse sus manos a la zona crítica de rozamiento, en un movimiento simultáneo y de una inusitada rapidez, que alteró el aire circundante de tal forma que semanas más tarde confluyó en el efímero tornado que arrasó en un momento parte del centro de Málaga. En ese momento, Manzaneque sacó una inofensiva botella de champán. ¡Quería brindar el cabronazo! Así que empezó a sacar botellas y vasitos, y convidó a todos sus alumnos a una copita. Una vez hubieron bebido todos, con sus correspodientes fotos sacadas para el tuenti y el cachondeo típico de un botellon (aparecieron increíblemente una manadilla de canis), Manzaneque cogió una botella que había quedado sin abrir y se detuvo, apuntando a la masa con intención de descorcharla a lo bestia. Sus compinches le acompañaron y se subieron a la tarima de la clase.

 

-Ha sido un curso francamente bueno para mí, así que ahora quiero despedirme por todo lo alto. Las puertas y ventanas serán cerradas y así todo lo que ocurra quedará aquí dentro.

En ese momento, las bragas de las alumnas (las que llevaban) cayeron al suelo, y Manzaneque gritó mientras se disponía a descorchar:

 

-¡¡¡Morid!!!

 

Los corchos salieron despedidos como balas y empezaron a chocar contra los alumnos, que no tuvieron tiempo de reaccionar. Smith y sus compinches siguieron descargando corchazos y botellazos a discreción, mientras los gritos, las caidas, las mamadas involuntarias y el caos (con algunos salpicones de sangre) se sucedían en el aula.

Pero quiso la fortuna brindarle una oportunidad a tan buen ganado de féminas (porque está claro que no se fijaría en los tios), así que por la gracia de la química wenceslaica la puerta de la clase se abrió de par en par, y Wenceslao entró portando un filamento de magnesio al que había prendido fuego. La luz cegadora inmovilizó a los compinches de Manzaneque, pero este adivinó el percal antes de tiempo y desconectó sus circuitos visuales a fin de evitar el procesamiento de información y sufrir la ceguera. Los alumnos prorrumpieron en estampida, llevándose por delante a los asociados Smith y dejando solos a Wenceslao y Manzaneque.

 

-Vaya, volvemos a vernos, señor Seg...

 

Wenceslao le dió un puñetazo que lo tumbó antes de poder terminar la frase, pero Smith se rehizo y se cargó de testosterona para ejecutar su Onda Vial Oral. Wences le contrarrestó con una barrera sulfurosa que esparció con su fiel pipeta, y ambas se anularon. Manzaneque optó por cargarse de kilocalorías y emprender una carrera meteórica alrededor de Wenceslao, que apenas podía distinguirlo con sus ojillos de rata; pero éste trató de concentrarse en la imagen de su futura esposa (de reciente fabricación, se vende por separado), que le llenaba de esperanza, para hallar algún modo de parar a Manzaneque. "Utiliza la fuerza de la manzana", pareció decirle su novia, y Wenceslao sacó su manzana para el almuerzo, y encomendándose a su damisela, la arrojó esperando golpear a Manzaneque. Un cuerpo se materializó al instante, rígido como una tabla, con una bata blanca y una manzana en la boca. Smith no pudo sino quedarse mirando a Wenceslao: le había metido la manzana en la boca y ahora se hallaba paralizado, sin saber muy bien por qué. Wenceslao suspiró y se dispuso a salir del aula, pero casi cuando salía le preguntó:

 

-¿Te gusta mi fragancia sobaquera? La llamaré "Eau de Manzanec".

 

Wenceslao se retiró sonriendose y atusándose su pelazo, y Manzaneque se quedó allí inmóvil y rojo de furia... como una manzana.

Verdades inconclusas numego guan

 

Las crónicas de Roland - Sex on the beach


Capítulo 4, versículo 475, amén.


   Hallábase nuestro paladín, en la playa, y no el de chocolate, sino el fornicador de fornicadores, el terror de las rajitas, el sembrador de semillas en coños ajenos...

Oséase, ¡¡¡el bombero torero!!!.... pues no, era Gollum.

 

   Si señores, ésta vez nuestro ilustre personaje, ensimismado con sus rajitas, nos abandona temporalmente para dar paso a una nueva estrella... what the fuck is this?!

Ya que Roland se encuentra indispuesto (comprendiendo la anatomía de la florecilla de una guarra...), procederé a explicar uno de los temas más polémicos de la vida:

 

Lo que vienen a ser, ¡¡¡LOS FALSOS AMIGOS!!!

 

   ¿Criaturas de otro planeta?, ¿invasores?, ¿o simplemente una especie que no llegó a evolucionar lo suficiente y nos succiona la vida para poder mantener su patético organismo con vida? Es difícil dar una respuesta concreta a este tema, pero se pueden analizar sus comportamientos, así como su forma de vida en diferentes situaciones (redundancia).

 

Pongamos un ejemplo, el saludo en el msn:

 

   Hola, tío/a "¿cuánto tiempo?" (obsérvese aquí el uso de esta pregunta tan fácil de formular y tan difícil de responder, ya que en ese momento, te preguntas, ¿por qué coño no borré este puto contacto?)
Normalmente suele seguir la siguiente frase, agravante de la anterior:
que te conectas y no saludas a los amigos, ¿eh? Ja, ja, ja (en ése preciso instante descubres que, ¡¡¡existen!!!)
Ahora viene el momento crucial, dependiendo de tu contestación, demostrarás si eres lo suficientemente inteligente para no caer en su juego, y joder tu reputación entre estos seres. Optando por dos vías, la de eliminarlo, y si luego te lo encuentras en la calle, alegas que la conexión a internet se desconectó en defensa propia (no suelen pillar la ironía, aunque algunos especímenes lo han logrado, afortunadamente no suelen reproducirse).
   La otra vía trata de una conversación encauzada al éxito sin resaltar demasiado, obviando la mayoría de las preguntas absurdas que te hacen al estilo de ¿cómo te va?.

 

   In nomine Patris , et Filii, et Spiritus Sancti. Amén.

Relatos de Llou Ful (XII)

Una hermosa mañana envergadurosa arranqué a Wankie de su cama platanera y nos fuimos a dar una vuelta en el coche fantástico, el cual rastreó una descomunal concentración de olorosos y húmedos tanguitas que no podíamos dejar de investigar. Llamados al deber, pusimos "What is love" en la radio y nos encajamos en un sucio polígono dejado de la mano de Torrente en el que había una nave abandonada, nuestro objetivo. Entramos todos como perras en celo buscando a las anhelantes hembras, pero el sitio estaba vacío. De pronto, cayeron de arriba unos maromos aceitosos, fortachones y con sólo un insinuante tanga encima: eran los tangas que el puto coche había rastreado, se los habían robado a unas chicas de moral relajada y mano rápida que ahora estaban atrapadas en una jaula sobre un mar de látex fundido, todo ello montado en unos minutos por Fortachones Sudorosos S.A. Me quité mi conturón-serpiente sutilmente y entonces el coche fantástico encendió las luces de xenón, cegando a unos pocos, Wankie bailó la danza del vientre, hipnotizando y haciendo vomitar a otros, y yo empecé a repartir panfletos con forma de puño por el lugar, pero el aceite de los fortachones hacía que mis puños resbalaran. Sin embargo, apareció Chochonaguer con su traje de princesa y una bomba antianabolizantes y castradora con efecto especial para portadores de tangas, así que nos quitamos los nuestros y los malditos fortachones perecieron como ¡caracoles! pisoteados. Recogimos a las putillas cuando mi serpiente estaba cortando la cadena, las liberamos (dentro estaba el puto viejo mirón, que intentó violarme sin éxito) y nos fuimos todos en nube mágica hasta la Universidad, donde cogí a La Profe y le enseñé a preparar el cocido con chistorra de la buena mientras Wankie servía copas a golpe de cadera y el coche fantástico bailaba break-beat con las putillas encima. Y el que tiene narices no manda a oler.

Sábado noche

 

Un sábado por la noche, mientras Chuck Norris mataba coreanos...

   Se hallaban un panadero, el ayudante del panadero, el amigo del panadero, y el hermano del ayudante del panadero, zapeando a las dos de la madrugada, en la programación lasciva del Canal Plus. Cuando hubo cuatro penetraciones en la peli porno, se oyó un grito de guerra iraquí, a la vez que entraban en la casa un grupo de monos con metralletas...

   Mientras ametrallaban al ayudante del panadero, el panadero y su amigo huían como perros apaleados, a la vez que comían magdalenas caducadas de una marca extraña de ésas del Lidl, pero se encontraron con algo inesperado... ¡Era Chuck Norris!, que terminó con los coreanos usando una patada meteorito homologada, que les hizo sangrar por el culo. Pero como uno de ellos no se vio afectado, pensaron que sería como en South Park, así que sacrificaron a uno que se parecía a Kenny para romper la maldición. El caso es que tuvieron que darle todas las magdalenas a Norris para que no les reventara el culo, y poder seguir corriendo hacia Laponia.

   Una vez en su destino, encontraron a Rudolf, el reno más maricón encima de la puta tierra, mientras penetraba al hermano del ayudante del panadero vía anal. Y así, con uno muerto, otro en el séptimo cielo anal, y dos con cara de Gman, empezaron a llover pollas de goma, de forma que cada jodido metro cuadrado del planeta, quedó penetrado y lleno de leche.

   Y ahora, rápidamente... Iba por la calle y un perro empalmado se folló mi pie de manera que me llenó de lefa y ésa sustancia me la limpié en el delantal de una marujona que por allí pasaba con una cesta que contenía una pera con un gusano que había salido del culo de un mono que comía altramuces.

Relatos de Llou Ful (III)

Una hermosa mañana bananera me encontré con el coche fantástico intentando camelarse a una licuadora delante de un escaparate contando chistes a lo Chiquito y derrapando sobre la rueda de repuesto. Me reajusté el paquete y me fui para su puerta dispuesto a clavarle una llave maestra que me había regalado un caballo redomado cocainómano, de esos fracasados que no tienen donde morirse. Así que pirateé el pedazo coche y me lo llevé para dar unos voltios y fardar por la ciudad. Recogí a Wankie de su sesión de manualidades y nos buscamos una pilingui cambia-aceite rumana, para que nos homenajeara durante la carrera. Enfilé la autopista hacia el infierno y me puse a 200 para saltar una empalada rampa que nos elevó como un papelillo en una corriente de aire caliente hasta donde un niño en bici con un cacho carne arrugao y dedo luminoso intentaba llegar al espacio. Nos los llevamos por delante y caímos en la casa de Chochonaguer, que nos recibió vestido de criada y repartiendo panfletos para una manifestación pro-pornochachas musculadas. Wankie puso a todo carajo el volumen de la radio fantástica y empezó a bailar en una barra mientras perros baboso-gays intentaban olisquearle la entrepierna. Mi cinturón se unió a la fiesta e hizo que se me cayeran los pantalones, de manera que se montó una macro-orgía en la que Wankie se puso fino, mi cinturón se zampó a los perros, Chochonaguer bailó la Macarena, el coche fantástico se tiró a un lavavajillas, yo me trajiné a todas las chachas y al puto viejo se la "regalaron" doblada. Luego corrimos como por el monte las sardinas tralará y llegamos a la Universidad, donde cogí a La Profe para adiestrarla en el toreo con estoque, mientras Wankie repartía plátanos a las mujercitas y mi cinturón hipnotizaba a los alumnos de "Medecina". Y cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo.

Magic, The Gatherin (parte 2)

 

Ambientación

Las reglas dicen que el jugador interpreta el papel de un caminante de planos, o sea, un peatón, aunque pese 240 kilos y no se pueda ver el pito atar los cordones de lo gordo que está. El susodicho peatón extrae maná de las tierras y lo utiliza para jugar hechizos, así que es como un vulgar especulador inmobiliario que extrae la pasta de los mileuristas que viven de alquiler en uno de sus 37 pisos y con ese dinero se compra un viajecito a Tailandia para violar niñas o a algún otro sitio así. Hay varios tipos de hechizos:

  • Bichos. Con ellos formas un ejército a lo Risk. Tienen dos números en la parte de abajo a la derecha, que indican la fuerza y la resistencia de la criatura. Cuanta más fuerza tiene, más se parece a Patxi el vasco. Cuanta más resistencia, más se parece a una bombilla. Si tienen las dos muy altas, entonces se parece a Patxi tirándose pedos.
  • Hojalatas. Si tienes una, puedes ser realmente rico. Las cartas más caras de Magic son hojalatas, como el Black Lotus y los Moxes. Las hojalatas son racistas porque ninguna incluye un coste de maná de color.
  • Encantamientos. Son como las hojalatas, pero de colorines. Como el creador de Magic es racista, los encantamientos no son tan jugables como las hojalatas.
  • Instantáneos y conjuros. Son hechizos que no son ni bichos ni hojalatas ni encantamientos. Una vez jugados no se quedan en mesa, y la única diferencia entre los instantáneos y los conjuros es que los instantáneos son... instantáneos, o sea, como más rápidos.
  • Tribales. Son hechizos que no son bichos pero que funcionan como bichos.
  • Caminantes de planos. Bueno, antes he dicho que el jugador es un caminante de planos, así que estas cartas son para invocar amigos que luchen por ti mientras te compras una vida.

Como he dicho antes, el maná puede ser de color o no. Los colores son cinco por el culo te la hinco y son:

  • Blanco como la leche. El color del Real Madrid, sirve para jugar bichos inútiles como Raúl o Guti y luego cebarlos con unos polvos blancos o unas pastillas blancas para que marquen más goles.
  • Azul. Este color es el más nazi, porque dice qué hechizos se pueden jugar y cuáles no. Como en... "¿Puedo bajar a Fernando Torres?" "No" "¿Y a Raúl?" "Bueno, ese sí porque no hace nada".
  • Negro. El color del mal y del capital. ¿No he dicho que Richard Garfield es un puto racista de mierda?
  • Rojo. O sea, comunista, como los chinos y los cubanos, que en este juego son enanos y trasgos respectivamente. Sí, Yao Ming también es enano, aunque es un enano gigante.
  • Verde. El color de los ecologistas y de los bichos cebados a base de drogas sintéticas. También, el color de los niños que alucinan con el nuevo 8/8 por 9 manás que te hace 15 daños en tu mantenimiento.

Tipos de Jugadores

No todos los jugadores de este mierda juego son iguales. Hay varios tipos:

  • Semidiós. Normalmente suele ser el dueño o el trabajador habitual de la comiquería/tugurio donde se suelen reunir los frikis para jugar. Sabe sobre todo tipo de cartas, la mayoría existentes desde antes de tu nacimiento, y también conoce toda estrategia inventada o por inventar. La mayoría ronda los 30 años.
  • Frikis mayores. Amigos normalmente del anterior, se pasan toda su vida en la tienda del susodicho. Suelen ayudar a los novatos, aconsejarles y en general es un tipo de jugador muy recomendable, pero no dejan de ser unos frikis de mierda. Su edad ronda los 40 años.
  • Comerciante. Típico tío que se pasa por la comiquería con su enorme clasificador de cartas buscando cambiar/vender/comprar. Hay una ley de Murphy que hace que nunca tenga la carta que te interesa, ni nunca te quiera comprar las que quieras vender. Hay un subtipo de Comerciante llamado Comerciante Gilipollas, que tiene cartas en su archivador presuntamente para venderlas pero cuando quieres comprarlas resulta que no las pone en venta.
  • Coleccionista pijo. Subtipo del comerciante, su objetivo no es cambiar cartas contigo, sino enseñar a la peña su carpeta llena de cartas promocionales y foil para presumir. Bueno, sí que cambia contigo, pero sólo si tienes deltas contaminados foil en japonés y con error de entintado, porque los quiere para enmarcar y decorar su cuarto.
  • Competis. Antiguamente noobs, saben bastante del juego y emplean su tiempo en timar o vencer a novatos. Suelen llegar a los torneos y competiciones 17 horas antes para presumir de su mazo y que se entere hasta la abuela del primo del hermano pequeño no legítimo del friki de al lado de cómo funciona su mazo. Hablan en una jerga mazo de extraña que para lo que te importa puede ser perfectamente un idioma extraterrestre.
  • Novato. Pobre desgraciado que llega con 6 cartas y 20 euros a la comiquería y sale de ella con una peonza desgastada y una figura de Alf de todo lo que le timaron. Con el tiempo, o un Friki mayor le ayuda o acaba siendo un Competi cabrón.

Consecuencias del juego a las Magic

  • En vez de darte suerte los tréboles de cuatro hojas, lo hacen los lotos negros.
  • Crees que puedes extraer maná del jardín de casa para invocar un Elemental de Pepinos.
  • Diferencias entre Orco, Trasgo y Ogro.
  • Juegas a un tal Magic Workstation por Internet, la mayoría de veces contra noobs estúpidos o pros de la misma índole.
  • Ves Yu-Gi-Oh! cuando lo emiten en Danpena3 porque se parece a las Magic.
  • ...y además cuando alguien te ve, exclamas "¡¡Bah, ese juego es demasiado fácil!!"
  • Cuando te saludan por la calle dices "Hola, bajo tierra, vas".
  • El peor villano de los villanos deja de ser La Innombrable y/o Bill Gates para ser Olivier Ruel.
  • Miras mal a los que se gastan mucho dinero en Warhammer, en vez de invertir en cartoncitos de 500€ llamados "moxes".

Dos locos y un nardo

   Había dos locos en una celda acolchada, uno con gafas y otro con cara de gman, en un pesiquiátrico perdido en una nuez dentro del culo de chochonaguer.

 

—Bo que pasa, ¿por qué estás aquí?—A lo que el otro loco respondió girando la cabeza con una sonrisa pa pajearse.

—Vale...

 

   Así pasaron quinientos cincuenta años, y el guarda de seguridad decidió por fin pasar a ver a los dos disminuidos pesíquicos o también denominadoes subnormales (malitos en Tarifa). Cuando llegó el hombre con cara de cerdo, se sorprendió y echó un lefazo al ver a sus dos colegas, uno pajeándose y otro riéndose solo.

 

—Mi mono Wankie...

—E e e e e e e, la cojío...

—Venga putas, ya podéis salir, a escribir en el blog ese que si no entráis vosotros no registra visitas...

—Fóllame—E hizo un movimiento bífido con la lengua, que provocó que el guarda se bajara los pantalones y se follara al loco...

 

   Así quedó el panorama, el caracerdo intentando llenar de leche al loco, y como no se dejaba, parecía que jugaban al tuíster o Twister para los de guirlandia, a la vez que gman le metía el dedo en el gollete al cerdo, con cara de... bueno... de gman.

 

   Datos legales: Chochonaguer, Wankie y demás apariciones estelares pertenecen a sus legítimos dueños, y en ningún momento se busca una corrida involuntaria ó un lefazo malintencionado.

Verdades inconclusas: numego chu

En el último número se habló de ésa especie parasitaria que vive entre nosotros, hoy, toca destripar el tema que predomina en nuestra sociedad:

 

La superficialidad!!! (Me comí las de delante así que las pongo aquí ¡¡¡)

 

   En la Edad Media, la gente moría de hambre, en guerras, por enfermedades... ¡¡pero hoy, la peña se deprime y se suicida!!, antes como mucho se suicidaba algún que otro enamorado incomprendido, pero hoy, ¡ay! hoy... Poniendo un ejemplo, no hay que irse muy lejos, en el trato cotidiano se pueden saborear los brochazos de esta sustancia. En fin, sólo hay que basarse en la cantidad de gente que se siente identificada cuando sale en la publicidad que te meten en el prólogo del CSI, ése chavalillo inmaculado usando algún que otro exfoliante de ésos. ¡Y un carajo se te queda así la cara!, como mucho dejarán de salirte granos, y cuando pase un ostión de tiempo se te quitarán las manchas. Ya no hablemos de ésas máquinas prodigiosas que por vibración te pones en forma, lo que como mucho conseguirás, será quedarte estéril de correrte en el puto cacharro (en el caso de las mujeres, o es imposible, o nadie ha vivido lo suficiente para correrse tanto...)

 

   Dando la pinceladita final, se ha investigado a una especie que vaga entre nosotros, ¡los emos! (¡o como se escriba!), que según sabemos, gustan de derramar su sangre y vestirse de formas extrañas... Habría que capturar un especímen y estudiarlo más a fondo para obtener algo más fiable.

 

   Así que, gente, id limpios, respetad y amad a los que lo merezcan y... follad lo que podáis, que, ¡¡¡¡¡¡¡¡estamos en crisis y no hay trabajo, fiestaaaaaaa!!!!!!!!

Presentando a... ¡Manzaneque-Smith!

En 1989, un comando compuesto por uno de los mejores gesticuladores de varias cosas a la vez, no pudo llegar a su casa por culpa de una repentina inundación. Frustrado, decidió pagarlo con los físicos y sus mejores amigos, los matemáticos. Hasta que se vio involucrado en un caso de relatividad con manzanas y fue acusado y encarcelado injustamente. No tardó en fugarse de la prisión en la que permanecía recluido. Hoy, buscado todavía por el gobierno, y algún maromo osezno de la cárcel, sobrevive como profesor encubierto de Psicología Fisiológica, a la espera de su interminable venganza. Si tiene algún problema con las Matemáticas o la Física, quizá pueda contratarlo.

¡¡MANZANEQUE-SMITH!!

 

http://psiquisparanoide.blogspot.es/img/Manzaneque-Smith.JPEG 

Continuará...

Historia de tres capullos, un destino y un lobo (continuación)

Capítulo 2 - Algo gay, pero igual de religioso y puritano.

 

 

   Ysuran se quedó con la boca abierta de ver al Rey lechoso; ahora echaba de menos a su cariñosa y guarrona mascota. Antes de darse cuenta, un chorro blanco casi le cae en la boca. Asustado se preparó para el combate, rebuscando en su bolsa. Encontró una cuchilla más digna de un travolo pellejonegro que de un fornido guerrero (o lo que sea). El Rey se descojonó en su cara puta (que no en su puta cara) y de un meneillo de los bajos se la quitó de las manos. Ysuran se cabreó de cojones y pensó en su mascota, se quitó la ropa y dejó al aire sus vergüenzas, porque daba vergüenza verlas... Se agarraron los pollones y comenzaron a luchar, carne con carne, fricción tras fricción. El Rey saltó por encima de Ysuran y soltó una Lefada Corrosiva (Rango 11), que Ysuran esquivó por los pelos, dando consecutivamente un barrido pollil. El rey cayó de espaldas e Ysuran fue a empalarlo de una vez por todas.

 

   De repente, un sable láser le cortó las pelotas a Ysuran, dejándole el miembro solo y triste. Era Polla Vader, que con sus pechos nuevos y recién operados en la mismísima Natural House de Crestapolla (Pollagrana para los guiris), parecía aún más poderoso que antes. Ysuran y Polla Vader se enzarzaron en una batalla. Si si, se enzarzaron, ya que Ysuran situó su miembro solitario alrededor del cuello de Polla Vader, mientras éste intentaba cortársela con su sable láser, pero era imposible, ya que Ysuran no paraba de morderle la vena. Al cabo de unos segundos, Polla Vader cayó fiambre in the floor cubierto de lefa; entonces Ysuran pilló el sable láser y corrió a por el Rey de la Lefa que aún estaba intentando levantarse...

 

   El noble cazador saltó dando una vuelta en el aire, en la que se dio un latigazo en la espalda con su miembro y mató al Rey de la Lefa de un tajo mal dado que atravesó las texturas y provocó un Error 132 que colgó todo el software. Entonces Sir Roland de Belmont y Felipín, cada uno en su portátil de Apel (Apple o manzana para los más informados), empezaron a trabajar en las rutinas y subyacentes correspondientes del núcleo del sistema para intentar recuperar el sistema, que parecía irse al carajo en cualquier momento en que el sistema dejara de ser sistema. Entonces súbitamente apareció una Mixta y el cerdo volador, que provocó una brecha temporal en los cerebros de ambos programadores y acabaron en el vacío abisal junto a Ysuran, el cual estaba hablando con un lobo que conducía un taxi............... volador.

 

   Resultó que el lobo era primo lejano segundo de aquél cabrón que soplaba la polla del follasuegras, y mientras todos le criticaban haciendo como que estaban sentados en medio del vacío, apareció de nuevo Harry Potter (TM y todo lo relacionado pertenece a Crestapolla, Asociación para las Pollas Solitarias). Lanzó un hechizo para salvarlos, pero el taxi iba muy rápido y se lo llevó por delante. Las gafas del muchacho quedaron pegadas al parabrisas y luego rebotaron por el techo. Ahora que parecía que todo estaba acabado, o en espera de que todo rulara de nuevo, decidieron irse de putillas pixeladas a disfrutar. El cerdo volador también dijo que conocía a los tres cerditos, y que conocía un refugio en el vacío donde podría arreglarse la cosa, pero alguien le pegó un tiro para que callase (obviamente pediría horó). De repente apareció un cuerpo que se estremecía, con un casgo negro, unos colgantes de plata y una gran polla que se agitaba cual serpiente.

     -¡Soy Lefa-error-Vader! El error creo una especie de fusión jodida entre el Rey de la Lefa  y Polla Vader, así que ahora somos uno. ¡Morid en mi vacío!

 

 

Continuará...

Relatos de Llou Ful (VIII Especial)

ESPECIAL NAVIDAD

 

 

Una hermosa mañana caducifolea, las muñecas de Famosa se dirigían al portal, pero al pasar por mi ventana no pude resistirme, y las tuve que dejar preñás. Wankie, defecador de rincones a lo catalán y otras variedades, mientras esgrimía (hacía esgrima) sobre la lámpara, saltó sobre la orgía, con afán de añadirse a tamaña bacanal; en esas andábamos, cuando los Reyes Magos llegaron al lugar. Portaban oro, incienso, mirra, y Dios sabe que más, el caso es que acabamos todos colocados, como en una porno-estampa de navidad. Preguntándonos todos donde se hallaba el portal, apareció en la puerta Chochonaguer, con su vestido de Papá Noel original, y con un alegre baile escocés, nos indicó a que puerta llamar. Mas como es un sinsentido, la idea tuvimos que desechar; una estrella nos guió en el cielo, y acabamos en un Media-Mark. La maldita iluminación quisimos destripar, y cansados de tanta rima y orgasmos sin parar (el puto tio del anuncio de Media-Mark), encontramos un establo en el que descansar. Un mulo presidía la estancia, un pesebre en el medio se podía observar; una virgen en un burro, con un "buey" a las riendas, llegaronse al lugar. Un puto viejo mirón se interesó por la criatura que nacer debería, a puntapies envenenados y tirones de escroto lo conseguimos hacer viajar, mas yo miré la hora que era, a la Universidad teníame que llegar. Montados en Baltasar alcanzamos la facultad, y a La Profe subí a mi altar, donde le enseñe el noble arte de grandes espárragos tomar, mientras Wankie rapeaba con la letra de Blanca Navidad y Chochonaguer repartía peladillas, no aptas para sexo anal. Y en caso de duda, la mujer sea viuda.

Relatos de Llou Ful (IV)

Una hermosa mañana orofaríngea íbamos Wankie y yo en una moto y se cayó el de enmedio. Como el chiste es muy malo, nos paramos y volvimos a donde el de enmedio y le clavamos agujitas oxidadas en los ojos mientras le pateábamos la rabadilla para que el coche fantástico lo atropellara y lo empotrara en una pared de un edificio que iba a ser derrumbado. Snake-peroquecoño detonó el C4 y el de enmedio quedó hecho papillita. En lugar de venderla y ganar unas perras para que tuvieran perritos y aprovechar la piel para unas pantuflas, le prendimos fuego y lo pusimos en órbita, con la mala suerte de que derribó un satélite que cayó en el mar, inundando una perdida isla donde Lara Croft buscaba la nueva clínica de Corporación Tetaesférica. La ola alcanzó además tierra, arrastrando unos cuantos camiones que atravesaron una calle como un tornado con olor a pescado, y llevándose por delante a HP, que iba a cruzar un paso de peatones para salvar a un pederasta de una diabólica niña lanza-Barbies. Entonces llegó Chochonaguer en su tabla de surf acompañado de Lara, que finalmente se había rehinchado sus salvavidas. Nos fuimos todos de parranda a un puticlub barriobajero, justo al lado de un vertedero de electrodomésticos (para contentar al coche fantástico) y montamos una yincana de gemidos a la vez que Lara buscaba el Profiláctico Dorado, Wankie enseñaba a las nenas su banana phone y el puto viejo mirón tiraba jabones con la esperanza de que alguien picara. Al ver que era muy tarde, nos deslizamos sobre mi cinturón y llegamos a la Universidad, donde cogí a La Profe y la monté en mi tirolina mientras el coche fantástico le entraba a la impresora y Chochonaguer enseñaba a Wankie y los lugareños a lanzar sus banana phones. Y arrieritos somos y en el camino nos encontraremos.

Filosofía R.M.

Imagina que estás en un almacén cualquiera de un lugar cualquiera. Estás de rodillas y un tipo con una Colt Government 1911 A1 apunta directamente a tu frente... la sangre palpita en las sienes, y a través de una pequeña gota de sudor ves el cañón de la pipa. Dios que cañón. Es uno de esos momentos en los que uno piensa en lo que es su vida. Ser consciente de la muerte hace a uno metafísico y nostálgico... piensa en todas las cosas hechas, las cosas por hacer... y puede que haya algún arrepentimiento tipo: tenía que haber dicho aquella vez tal cosa; o haber hecho tal otra... La filosofía R.M. (Rata Mutante) consiste en que si alguna vez miras atrás en tu vida, no te arrepientas de nada, porque sabes que has hecho o dicho cuanto quisiste. Claro está que no se puede decir o hacer todo a diestro y siniestro, so pena de acabar en la cárcel por haber reventado la cabeza al vecino de arriba porque no bajaba la puta música. La filosofía R.M. consiste en hacer todo lo que uno quiera de manera sutil. Si tapamos todos nuestros impulsos naturales (instinto homicida, pulsión asesina, la agresión sexual...), algún dia (tal y como decía Freud) saldrán a la luz, y no de manera agradable. La rata es ese ser que se alimenta de todo lo malo, todo lo indeseable, es aquella parte de nosotros que se alimenta del odio, los actos y el rencor que las normas sociales no nos dejan expresar. No somos fieles a la conciencia. Pero, ¿qué ocurre? puede que llegue el momento en que la rata coma algo que no debe, que mute, se haga poderosa y estampemos la cabeza del vecino contra el quicio de su puerta hasta la muerte por no bajar la puñetera música. Un maldito brote sicótico que algunas veces se manifiesta en una enorme hostia a la mujer por parte del marido, o un escopetazo al padre por parte del hijo. La cuestión es hacer que la rata no llegue a mutar, pero que salga de vez en cuando, de forma sutil, en la sombra... que se haga palpable... que no ocultemos lo que nos hace humanos. Ingenuo aquel que piensa en el buen salvaje…


Autor: Erdwin (no tenia ningun pringao que se lo colgara, y en ese punto entro yo...)

Anotaciones: Paseo por la vida

Luz del sol. Día soleado. Un naranjo florido. Al fondo, un colegio. Gritos de los niños. Polvo reposado en el ambiente. Un vaporoso vestido mecido por el viento. Una pelota que bota. Una puerta hidráulica que se abre. El ladrido de un perro. Sonido de pasos solitarios. Sonidos de muchos pasos. Una risa. Unas miradas. Niños disfrazados. Un huésped en un balcón. Serenidad. Pájaros que cantan. Un claxon lejano. Una ciudad reposada. Limpieza. Aire que se respira. Una hamaca ligeramente agitada. El sonido de las olas. Un porche junto a la playa. Una bocina de barco. Carreras por la arena. Frío en los pies. Sol en la cara. Una melena que se agita. Una mirada furtiva. Una mirada intensa. El tacto de una mano. Una sonrisa. Cosquillas. Un beso. Placer. Dicha. Plenitud. Vida.

Me siento bien.

Magic, The Gatherin (parte 1)

«Aún recuerdo como intentaba timar a los niños para cambiarles las cartas buenas que les tocaban... pero nunca lo conseguía...»

~ Miguel de Cervantes sobre magic

«Los bárbaros son mis criaturas favoritas»

~ Chuck Norris sobre magic

«Mejores son mis cartas de juego»

~ Yugi Mutou sobre magic

 

Naipe de magic

Juego Friki por antonomasia, y, obviamente, por ello, es el elemento número 12 de la Tabla periódica.

Fácilmente reconocible por corros de personas seudofriki (que no entienden el juego) alrededor de dos o más auténticos frikis, y por consistir en cachos de cartón que (según los jugadores) cuestan más que la PSP. Tiene una jerga también muy peculiar, con palabras como Maná, Urza, o frases como bajo montaña y ataco a tigre con red de almas (por ejemplo). Se cree que cuando triunfe el plan friki de dominar el mundo con una pastilla de jabón, se incluyan este y otros juegos, como el rol o el Warhammer en las olimpiadas.

También cuando nos encontramos con estos personajes fanaticos del juego, en vez de que te saluden diciendo: "Hola, ¿cómo estás?", ellos dicen frases como "¿Jugarías Magic?" y te miran con ojos desorbitados, como buscando alguna que otra carta tirada en el suelo, entre otras cosas.

Es muy común el intercambio de cartas, por ejemplo,

  • "Mira, me interesa la aguja medular, te ofrezco a cambio este pedazo de 8/8" [por 9 manás que en tu mantenimiento te hace 15 daños]
  • "¡Vale!, me encantan los bichos grandes"
  • "Entonces te voy a enseñar el otro que tengo... aquí..." [bajada de pantalones]

También está bastante extendida la tradición de perseguir a los jugadores novatos cada vez que comprán un sobre nuevo:

  • "¿De qué edición es el sobre?¿Cuál es la rara?

Aunque no se ha demostrado aun por motivos “Sobornativos” a las Autoridades Competentes Al parecer, las cartas de Magic Vienen de fabrica rociadas con “Canabis Spray” ya que al contacto con las mismas, los jugadores Sienten un placer “no definible” e inconcientemente, Sienten el deseo impulsivo de comprar otro “Búster Pack” (Sobres Extremadamente costosos donde vienen un numero de cartas al azar desconocidas) Para poseer mas cartas, repitiendo así este circulo vicioso.

Cuidado si te llegas a enfrentar con la carta de Chuck Norris

Los “Magic Players” (En español “Sin oficio-Jugadores de Magic) al estar Sometidos por un tiempo prolongado al contacto con estas cartas, Cambian sus hábitos habituales y se vuelven “Criaturas Nocturnas” Realizando sus reuniones en Altas horas de la noche o en sitios oscuros. En presencia de la Luz, El individuo en cuestión perderán las habilidades “movilidad ágil”, “Habla coherente” y Se transformará en una Pseudo-forma corpórea, que lo hará confundirse fácilmente por un “nerd” ò “Genio de las computadoras” (para los sensibles) . esto lo hacen para camuflarse entre la “Sociedad Normal” mientras no estén en Contacto con los “Magic Playeres”...

Los Jugadores de Magic, estan completamente imposibilitados para "Dominar el Mundo" ya que son una especie dedicada a gastar todo su tiempo y dinero, en comprar cartas y hacer ricos a la gente de "Wizards", y no piensan en nada más, en absoluto y en todos los sentidos"...

Living del cuento

Un día, en un despacho eclesiástico...

 

Weeeeeeee (sonido inconfundible de una motosierra cortando carne)(es un teléfono LOL)

 

—O-otia eminensia, cuanto honor...

—¿A que sí?, a ver obispo, ¿cuánto hemos recaudado con las confesiones este mes?

—Puee, eminensia...

—¡Dilo ya, cagon dió y la otia!

—3 euros...

—¿Pero qué?... ¡¡Benedicto dijo que la crisis no llegaría a la Iglesia TM!!

—Pero eminensia...

—¡¡Adiolaotia!! ¡¡Dios!!

—¿Otra vez la Rodríguez?

—Seeeehhh... tiene unas manos que... ¿y tú cómo sabes su nombre cabrón?

—Esteeee... eminensia...

—Bueh, da igual, a ver, ¿alguna explicación para esta catástrofe eclesiástica?

—Pues teniendo en cuenta que cada vez hay más gente en paro, tienen más tiempo libre, más tiempo libre son más polvos, más polvos son más pecados, y al no tener un duro, ¿quién va a donar una mierda eminensia?

—¿Pero tú no eras de letras?

—No eminensia, ése es mi hermano Bonifacio, yo soy ingeniero informático de sistemas y he venido a arreglarle la PDA a su secretaria...

—Cagon la otia... conio...

—No se preocupe eminensia, de lo que hemos hablado aquí, ya lo sabe to kiski...

 

   Érase una galleta que rodaba y rodaba, cuando un gato se metió en las tripas de un dromedario, así Baltasar se comió al gato y cagó sobre un escorpión que se pajeaba por allí cerca, cuya lefa vino a caer en el coño de una mona que practicaba taekwondo, y la galleta aparcó la bicicleta en el culo de Wankie.

Por un pelo aqui me veo

En la víspera del fin del mundo, Manuelita andaba pelándose una gamba, pero tuvo la mala suerte de meterse uno de los pelillos de la misma por la nariz, con el consiguiente escozor y pérdida involuntaria de fluido viscoso-mocal al aire. Tal amalgama de retro-virus (si, iban cantando el Stayin' Alive con la peluca a lo afro pertinente) precipitó sobre la ingente,no perdón, indigente que yacía bajo un puente recordando sus tiempos mozos de putilla reparte ladillas. Al interrumpirsele el sueño erótico con el Marqués (lo siento, no podemos usar la palabra real por no tener los derechos de autor) y también el periodo, salió corriendo hacia Manuelita, barra de pan en mano, para chocarsela a modo de pañuelo en la boca. Por el camino apareció un coche a todo carajo y se llevó a la indigente por detrás, dejandola milagosamente preñada del niño León (era un Seat León).

 

El caso es que los virus de Manuelita siguieron expandiendose e infectaron las cenas de Nochevieja de todo el mundo, incluido el de fantasía. Los pavos, pollos, meros, urtas, aceitunas, pulpos, jamones y demás piezas de cerdo, junto con el cava, las uvas y las pasas mutaron en una especie de zombis que devoraron toda la carne humana o semi-humana (véase Cani), hallarense comiendo, retozando, cantando, atracando o rebuznando como mamones (los humanos). La dichosa Manuelita se encontró rodeada de todo tipo de comida, y mientras intentaba seguir pelando su gamba, las doce campanadas empezarón a sonar en el campanario de la iglesia. Quitando cada parte a la vez que las campanadas, Manuelita se metió el trozo tembloroso de gamba ya pelada en su boca enjuagada con Don Limpio, primo de Lobato y de Manzaneque, y justo en ese momento apareció el niño León bailando con un marcado acento gay el YMCA (way-am-si-ey), coincidiendo una palmada suya en el culo con el momento de la ingestión gambuna y la doceava campanada. Así, se produjo una implosión paradógica temporal subrutinaria que acabó con lo que quedaba del puto mundo, y nunca se puedo celebrar el 2009.

 

 

Y para terminar una pequeña reflexión: si la lluvia es cuando Dios mea, los relámpagos son cuando echa fotos y las tormentas son cuando se pee (o pede para los tiquismiquis)... no quiero imaginarme que es lo que será cuando nieva...

Un viernes, tras intentar chuparme el codo...

 

Un día como otro cualquiera, pero no del montón, sino uno en concreto...

 

   Hallábase mi persona en el área 502, al fondo de la clase, detrás de la gremlin más maligna y peluda que hubiese habido en una película de Spielberg. La cosa fue sencilla, tras recibir una mirada acusadora del ser peludo, saqué mi pipa recubierta de salsa barbacoa, de la que hace el nieto de la señora de Tarradellas, y apreté el gatillo...

   Tres segundos después, tras desatascar el cañón de una acumulación de salsa que se hallaba en proceso de desecación, salió el proyectil recauchutado. Al mismo tiempo, un ser cubierto con una túnica negra, con un remo y apodado Caronte, lanzó unos dados misteriosos y estupefacientes, que decidirían si Obama llevaría gallumbos o un traje de chaqueta en su próxima campaña... Al final resultó que la bala impactó en un dado, provocando una paradoja temporal recubierta de lefa, que a su vez se sucedió en una botellona dentro de una caja, en la que varios monos con batas blancas discutían sobre una modificación en el Nicer-Dicer.

   Finalmente, la gremlin mala sacó una caja de Kriptonita, cuya radiación produjo un abultamiento descontrolado en el nardo de Supermán (véase el toque ibérico del nombre), el cual cayó a plomo cual paloma mojada sobre un avión lleno de alqaedos que se disponían a reventar la tienda de golosinas. Mientras tanto, en el almacén de la tienda de golosinas, la leona de la Metro Galindo Mallas (Bonifacia para los amigos) se llenaba las fauces con todo el material de la pobre encargada de aquel negocio homologado.

   Y... no, no tuvo un gatillazo, es que Obama prefiere ir con boxers.

 

Navidad navidad, dulce navidad, te la meto y te la saco, y vuelvo a empezar já (Fuking Windows nighty eight, bring here Bill Gates)

Basado en hechos reales (Primera Parte)

He aquí una historia ocurrida hace unas semanas, vividas por el señor Velmont y yo, al intentar acceder, junto a tres amigos, al Cine Cité de Algeciras. No Comment...

 

 

 

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Cinco colegas, hastiados de la empalagosa vida rural de Facinas, y habiendo ya dedicado unos minutos a sus placeres solitarios (una paja coño, que hay que decirlo todo), comenzaron a imaginar una idea que los sacara, por fin, de aquel sopor insoportable que era el pueblo en si. En sus mentes se fue dibujando, poco a poco, el logotipo luminoso del Cine Cité ®.

 

 

-Sí, sería una buena idea -dijo uno de ellos-, pero recordad que ese antro se encuentra sumergido en las profundidades de Cani´s Village. Quizás sea demasiado peligroso. -Tine, como era comúnmente conocido este joven en su grupo de amigos, se mostraba nervioso con sólo pensar en la salvaje ciudad.

 

 

-Tranquilo tío, nos adentraremos con sumo cuidado. Pediremos inmunidad diplomática en el local de ensayo de Kathew (1). -se expresó Chesky, el más heavy de cuantos había allí-. Con la ayuda de mis compañeros metaleros, podremos cruzar la terrible metrópoli. -éste, por el contrario, se mostraba totalmente calmado. Confiaba en los embajadores metaleros de Cani´s Village, con quien tan buenos momentos había pasado.

 

 

Así, y a gritos guturales salidos del mismo infierno, los cinco amigos se dispusieron a alcanzar las proximidades de la capital Cani al sur de las Tierras Lechosas. Pero no todo iba a ser tan fácil como esperaban, pues, cortando el paso de la carretera principal, se ubicaba una concentración tuning, que iluminaba la fría noche con sus luces de neón y sus “temazos” reguetoneros y breaks, salidos de la mente de algún pajillero musical. Tokius, otro de los jóvenes, instó a sus amigos a mantener la calma. Se ocuparía personalmente de aquel delicado asunto.

 

-Cucha, dejarse rollo... -balbuceó el macho dominante cani, con una expresión en la cara que reflejaba desconfianza, a la vez que búsqueda de aprobación-. Por aquí no podéi pasa jave... -tras unos segundos palpándose los bolsillos de sus pantalones anchos, que aparentaban encontrarse cagados, una altanera sonrisa se dibujó en sus labios-. Shurmano, ¿tenéi un sigarrito?...

 

Quiñoneng, otro de los amigos facinerosos, tragó saliva. Aquel despojo social, con su camiseta pegada, marcando al máximo sus falsos músculos, más acordes al de un animal que al de un ser humano, había pronunciado la pregunta maldita. Movidos por una extraña fuerza sobrenatural, que sólo estos primitivos seres son capaces de percibir, toda la aglomeración de descerebrados se volvió para observar con ojos maliciosos el Ford Mondeo ®, que yacía estacionado justo enfrente de miles de vehículos cruelmente mancillados por el oscuro arte del Tuning. Acercándose cual enjambre de zombies, los canis comenzaron a exclamar:

 

-¡Ustede tenéi un sigarro por ahí...! ¡Dejarse rollo, o llamamo a nuestro shurmano er_javi, er_bola y er_yonatan...!

 

 

Pereilla, último miembro de tan metalero grupo, apretada ya sus puños. Sus nudillos ya habían perdido todo color. Deseaba descargar toda la furia que albergaba en su interior.

 

Pero, cuando todo parecía ya perdido, Tine comenzó a encontrarse relativamente mal. No aguantaba tanto deficiente mental rodeándolos. Al principio en forma de suaves espasmos, el cuerpo de Tine fue ejecutando agresivas sacudidas mientras sus amigos le miraban estupefactos. Sabían que no toleraba aquellos abusos por parte de tan anormal subespecie humana, pero ésa era la primera vez que lo veían actuar así.

 

Temblando, y con una mueca de odio en su rostro, salió del Mondeo ® lentamente, mientras los canis le miraban con aspecto divertido.

 

-¡Ira! ¡Ta chalao joé! ¡Onde va! Er colega sa enfadao, ¡que mieo picha! -exclamó el líder de la manada, mientras se bufaba del endemoniado Tine.

 

Toda la concentración lo arrinconó en un recodo cercano al lugar donde se encontraban los amigos en su Ford ®. Éstos, discutían sobre lo que debían de hacer. Mientras tanto, las navajas iban despertando.

 

-La situación es crítica -dijo Quiñoneng, claramente preocupado por la integridad física de su amigo-. Debemos hacer algo.

 

-Sólo nos queda una cosa -afirmó Chesky, ojeando el rincón donde acosaban a Tine-. Debemos de luchar por la libertad que merecemos -sus amigos le miraban ahora con cierto orgullo en sus ojos. Mucho habían sufrido los atropellos perpetrados por esta clase soez y ordinaria. Debían vengarse.

 

-¡Nos mantendremos juntos! -gritó Pereilla- ¡Es hora de enseñarles el verdadero significado del Metal!

 

-Iré preparando mi arma favorita -Tokius señalaba con la mirada su entrepierna-. Disfutaré del culito de alguna cani, para luego atacar con una lefada que no esperarán... -dijo, riéndose con una carcajada maléfica que aterró incluso a sus camaradas.

 

Aunque más horrorizados quedaron los metaleros al divisar a Quiñoneng, enfurecido cual pajillero cuando su conexión de internet falla, justo en el momento crítico. Daba vueltas con su Suzuki ® a una velocidad vertiginosa, derribando canis con una brutalidad inconcebible.

 

-Parece que nuestro compañero Quiñoneng ha pasado ya a la acción. Siempre fue hombre de “pocas palabras” -afirmó Chesky, mientras alcanzaba una cadena de pinchos oxidados que rodaba por el maletero del coche-. Morirán sin llegar a atisbar el arte que se esconde detrás de un riff o un repique de doble bombo... Una pena para ellos -quedó cautivado un momento por su sabiduría metalera, pero, como la situación lo requería, pronto comenzó a destripar una cantidad ingente de infrahumanos.

 

Mientras tanto, con los ojos desorbitados y dejando escapar espuma por la boca, Tine no aguantaba más. Pegando su espalda a una pared, obligado a retroceder por el abuso infligido por la manada cani, el joven supo que había llegado la hora. Una multitud descomunal de seres deformes, ataviados con recargados atuendos y peinados cual gallos de pelea, lo separaban de sus colegas.

 

Paulatinamente, su cuerpo fue adoptando una posición firme; podía mirar a los canis a los ojos. Éstos, asombrados por la violencia que encerraba aquella mirada, fueron amilanados durante unos segundos. Pensaron en huir, lejos de aquel iracundo rostro.

 

Pero ya no quedaba tiempo.

 

Concentrando la mayor parte de la saliva que almacenaba en su boca, Tine la expulsó sobre la multitud de subhumanos, dejando escapar un fuerte alarido que heló la sangre de todos cuanto lo escucharon. La masa titánica de babas golpeó al enjambre con tanto ímpetu, que todos y cada uno de los integrantes de la concentración murió en el acto, siendo mutilados dolorosamente. Los restos desmembrados, después de viajar lejos de la vía láctea y recorrer extensas galaxias aún inexploradas por la NASA ® , cayeron por fin en el núcleo urbano de Cani´s Village, provocando la indignación de She_Canijo, líder indiscutible de la ciudad. No descansaría hasta “estrozá” al autor de tan cruel masacre.

 

Tine se limpiaba los restos de la sangre envenenada por las sustancias nocivas para la salud que sus víctimas habían ingerido horas antes. Sus amigos, aquellos que le habían garantizado que la salida al cine iba a ser pacífica, se acercaban hacia él. Tras abrazos, como soldados que se reencuentran después de una cruenta y sanguinaria batalla, los amigos volvieron al Ford Mondeo ® para continuar su viaje. Rodeando el barrio del Saladillo y el Cobre, los sectores más solicitados por sus acérrimos enemigos, Pereilla, Tokius, Quiñoneng y Chesky, preguntaron extasiados a Tine el secreto de su ataque. Éste, suspirando, respondió:

 

-Justo en el momento en que me vi rodeado de esos salvajes y supe que no podía escapar, resonaron en mi cabeza dobles bombos de guerra. Algún ser superior del Metal me otorgó el poder de destronar a mis enemigos. A partir de hoy, dedicaré mi vida al culto de Daniel Erlandsson (2), único Dios del Mundo, que guía nuestros pasos con un ritmo marcado a contratiempo...

 



(1): Grupo de Death / Trash Metal donde toca un bajista de muchísimo nivel llamado Chesky.

(2): Sujeto que es capaz de tocar la batería a velocidades incomprensibles para la mente humana.

®: Marca Registrada, usada aquí sin ninguna autorización del propietario del CopyRight, y lejos de utilizarse como estrategia comercial. Simplemente las usé porque me salió de los coj...

El curioso caso de Lidya "Edding"

 Este enlace no tiene desperdicio, es de un foro donde una chica anuncia que se masturbó con un rotulador EDDING y le explotó, dejandole el asunto lleno de tinta xDDD Aquí estan las respuestas del foro, sacadas de un blog por ahí perdido. (Gracias por tu "colaboración" si nos lees xDD).

 

http://violineviola.spaces.live.com/blog/cns!1825C3ABED617775!1125.entry

 

http://psiquisparanoide.blogspot.es/img/ForoRagazza.jpg

Relatos de Llou Ful (XI)

Una hermosa mañana pancreática me fui con Penélope Cruz a coleccionar frikis para luego cambiarlos por unas entradas de discoteca, en la que movimos los cuartos traseros animadamente. Cuando salimos miré un cartel de Mango y me di cuenta de que Penélope estaba muy buena, así que la miré, me miró, y la metí en el horno con guarnición de perrito caliente y salpicones de salsa de yogur. Con el griterío Wankie dejó su trabajo de portero de prostitutas y llegó balanceándose sobre una mecedora de vieja a la que había incorporado cochinitas sónicas (de Sonic). Me dijo que HP había sufrido un accidente y no había muerto, así que me pasé de nuevo a la Cruz por la piedra pómez, me reajusté mi cinturón-serpiente, me olí los sobacos y me dispuse a preparar el mayor plan de muerte para el HP. Llamamos a Chochonaguer, que estaba en el carnaval de Río, al coche fantástico, al hombre que le susurraba a los gapos y al puto viejo mirón; fuimos en busca de HP y nos colocamos todos. El puto viejo mirón, tras sobarle el culo a Wankie, salió a proponerle un juego a HP, por lo que el niñato salió corriendo. Entonces soltamos un portátil de doble núcleo que el coche fantástico no pudo resisitir, llevándose salvajemente por delante al mago. Se empotró contra una pared, muerto, y Chochonaguer le hizo un barrido con su disfraz de carnaval brasileño; al caer, el hombre que le susurraba a los gapos extendió un moquillo corrosivo que lo hizo deslizarse hasta un bosque de cactus. Murió, pero entonces Wankie y yo lo trituramos a patadas capoeira y Shoryukens mientras Chochonaguer lanzaba 30 misiles tierra-ano. Murió (por si no había quedado claro) de una forma "que-no-debe-ser-nombrada". Entonces nos fuimos a la Universidad montados en fregonas, donde cogí a La Profe y le hice tocar El Dedo de Dios, mientras Wankie practicaba squirting y el hombre que le susurraba a los gapos se sonaba los mocos. Y el hombre y el oso, cuanto más pelo, más hermoso.

Relatos de Llou Ful

Una hermosa mañana, me levanté con ganas de patear unos cuantos culos antes de ir a clase, así que me dejé caer por Zimbabwe para comprar una soberana porra levanta-pellejos y un poco de esencia farlopera, o colonia de bebé (hay que oler bien por la mañana). Antes de salir pitando, agarré a dos cacho-negras en una alcoba de vieja y las puse a jugar al parchís mirando pa' Cuenca, y luego me compré una serpiente para ponermela de cinturón. Cuando Goku ya me iba a teletransportar, vi a un mono jugando con un extraño "platano" en lo alto de un árbol. Me miró con una cara de salido que me cautivó y me dije que me lo llevaría a casa. Lo llamaría Wankie. Entonces todos nos piramos como culebras, llegando a donde unos canis picha-floja-reggaetonera estaban liándose unos melones en papel, y empecé a repartir hostias por el lugar, con Wankie de monaguillo agita-peleles. Luego, cuando todo eran pedacitos que empezaban a oler mal, me quite el cinturón para que se los tragara a todos y dejé al aire mis bajos (se me cayó el pantalón). Empezaron a llegar mujeres y travelos y cuando una mano ruda me agarró de donde no era, me pegué un pedo que acabó con todos (menos Wankie y mi cinturón-serpiente) y me propulsó hasta la Universidad, justito para coger a La Profe y bailarnos un "julajop" en el armario de las escobas de bruja mientras Wankie acosaba a las jovencitas y un puto viejo nos miraba por la mirilla. Y quien no llora no mama.

Relatos de Llou Ful (VI)

Una hermosa mañana chiripitifláutica me fui con Chochonaguer y los demás a coger coquinas anemónicas para sazonarlas con raspaduras de pies de gato y servirlas con una guarnición de arroz cuarenta y dos delicias. Se los pusimos para comer a unos pobretones de un comedor social y luego nos los llevamos a surfear al polo Norte, pero nos acabamos perdiendo y un yeti amanerado los destrozó a casi todos. Chochonaguer sacó su metralleta e intentó agujerearle el vestido al yeti mientras Wankie ejecutaba su Moulin Rouge especial para fieras sensibles y yo intentaba colarme en la casa de Papá Noel. Le robé un paquete explosivo y se lo regalé al yeti (sólo hubo que ponerle una etiqueta de Dolce & Gabbana para que lo aceptara) y luego voló en mil pedacitos que mi cinturón recogió, trituró y expulsó, para que luego Chochonaguer, bailando el Charlestón, le diera una patada y lo mandara a donde Papá Noel violaba a sus elfas. El gordito se acercó y probó aquel manjar digno de un pordiosero, convirtiéndose en una mole grasienta y descomunal que hubo que erradicar. El hombre que le susurraba a los gapos extendió una capa de moquillo extrafino con leche y Wankie sacudió su cadera junto al gordo Noel como Shakira para mandarlo al océano, donde se perdió flotando por los nueve mares. Más tarde supimos que encalló en la casa del puto viejo mirón, pero para entonces ya habíamos vuelto a la Universidad vía peritoneal, donde cogí a La Profe y la enseñé a adornarme el árbol de Navidad mientras Wankie hacia rappel desde la ventana de un bajo y Chochonaguer vestía de colegiala. Y bachiller en artes, burro en todas partes.

Otro cataclismo

 

En una mañana en la que llovían nardos, y las pilinguis se depilaban...

   Cuando el cartero pasó con su ciclomotor, que no motocicleta, provocó un desplazamiento intemporal que movía el aire de forma que se puso cachondo, y la lefa fluyó entre distintas épocas.

   Mientras la lefa hacía su viaje en el tiempo, fecundando todo aquello infecundable, el mono Wankie... WTF?! En fin, que el panadero vio a Elvis mientras esnifaba tiza, dejando que la masa que estaba preparando se escapara e hiciese una masacre en una guardería. Por otro lado, un perro que vagaba entre las húmedas calles de Cani's Village, encontró a una vagabunda que retozaba en un sueño erótico con dos rombos. Seguidamente, el animal se unió a la mujer por donde miraba cuando cerraba los ojos y notó que ocurría un cataclismo. Una bala perdida de un tiroteo entre pandilleros, que peleaban por ver quién sería el más maricón de todos, acabó penetrando en un bote de pepinillos de dimensiones descomunales.

   Al cabo de tres semanas de sexo desenfrenado y daiquiris, el cristal del bote se rajó como el coche de la novia de Superman, dejando que todos aquellos pepinillos penetraran en culos ajenos... Entonces, mientras ocurría aquél genocidio anal, los marineros más fuertes y sudorosos del planeta procedían con la detención de la masa del panadero, el cual estaba contando a Elvis sus fechorías de cuando hacía fuego con lupas.

LOL

Era una mañana, como otra cualquiera, pero ésta en concreto, era diferente. Ya que, hallábase una pareja retozando sobre una pila de paja en la que Sir Roland de Velmont se había hecho un pajote la noche de hace tres años...

Entonces, tras calcular la velocidad del viento y ver en Windgurú si iba a llover, los fluídos corporales de aquellos dos fornicadores, impíos y pecaminosos, alcanzaron la bota de un primo hermano, concuñado de la suegra del puto guiri que preguntó: This is Gibraltar? señalando hacia La Isla (TM).

Fue entonces, y sólo entonces, reitero, sólo en ese preciso y acusado momento, en el que el bote de galletas se rompió. Todo el mundo se sacudió, como aquél que se sacudió la polla en la boca de una fulana tras beberse su danacol, dando lugar a un cataclismo que confluyó con la armonía de los sábados en la discoteca de Facinas (C).

Al ver que el mundo, es decir, las botellonas, se iban al carajo, Sir Roland de Velmont decidió sacar un pie de la bañera y tras secárselo, meterlo en la zapatilla en vez de meterlo en la bañera otra vez para sacar el otro.......

Y para aquéllos que no comprendan el final de este breve vaticinio, saber que secárte un pie y volverlo a meter en la bañera, con el consiguiente humedecimiento, para secarte el otro, y así hasta comprender que estás en un bucle temporal de subnormalidad, tíos, sinceramente...

Compraos chanclas

 

 

La Gacette, 1324 a.d.q.c.p.e.p (es decir, antes de que Cristo perdiera el prepucio)

 

Datos legales: Cristo, así como sus otros pseudónimos, ya sean Dios, Señor y primos hermanos, son marcas comerciales registradas bajo la propiedad indudable y eterna de la Iglesia (TM)

La follada de las galaxias

   Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy follada...

 

Tan, tan, tarararaaraaa, tararajjjjjjjjjjjjj... ¡¡¡aaaahhhotia!!! (lefazo) (ya si seguís con la canción queda mejor, porque no puedo meterla en el texto como en los christmas...)

 

La galaxia está muy jodida, los imperiales

están creando un ejército de clones con

la lefa de la vía láctea.

 

Pero los rebeldes, los héroes de la

antigua república, siguen sodomizando

a las fuerzas de Polla Vader.

 

Cansados de esta lucha interminable,

Luque Escaiguoker y Obi Juan Ketebi,

marchan a Tatooine a echar un polvete...

 

(De fondo, en la radio de la nave espacial, se oye: follar es bueno, te mete la pija por el bujerooo, o para los que vieran el vídeo de garry's mod con gman en el coche: What is love?, baby don't hurt me, don't hurte me, no more... las demás optativas son judaísmo y mandarín, pero no encontramos profesores)

 

—¡¡Cuxa maetro!!, ¿cuánto cobran las pilinguis de las arenas?...

 

Frt, frt, frt...

 

—¡¡Otia maetro!! ¡¡que lefaso!! ¡¡pero si echaste uno en la intro!!

—¿A qué soy grande?, bien, ¿cómo vamos?

—De culo

—¿Lo qué?

—Ah no, que estoy cagando, erredosdedós aparca la bicicleta en el putiferio...

 

(pitidos únicos de éste famoso androide, y el chapuzón de un chorizo de cantimpalo en aguas internacionales)

 

—Err, yo me pararé antes...

—¡¡Pero maetro!!, ¡eso es...!

—¡Sí!, ¡¡me gustan los travolos conio!!

—No si a mí también, pero no quiero ir solo maetro...

—Peaso maricona, ven pacá que tovía quedan 4 horas de viaje y tenemos 20 kilos de vaselina...

—(¡Lo conseguí, lo conseguí, otia!)

Manzaneque-smith: el encuentro Fightero

-¿Pero dónde estoy?

 

Manzaneque-Smith se vio suspendido en el vacío rodeado de varias moleculas atómicas. Luchaba como lucha un orondo personaje que intenta encontrarse el pene, pero no lograba alcanzar las moleculas, ni podía alcanzar su pipa made in Taiwan. Acto seguido, cayó hacia abajo a la velocidad de la luz mientras veía ecuación tras ecuación, hasta que se despertó en su cama sobresaltado. Alargo la mano y comprobó que se hallaba solo en la cama. Maldijo su mala suerte, o su paupérrimo bolsillo...

 

-¡Y una leche, que no va a cobrar ni na el profesor!

-Leñe es pa darle emoción al asunto, y sonoridad. Anda calla y dejame seguir.

 

...y se lamentó de no poderse haber ligado a alguna alumna. Se levantó, misteriosamente con la bata blanca ya puesta, y cogió un sobre que yacía cual cerdo repatingado sobre la mesa. Un cliente le pedía que asesinara a un profesor de Fisica Y Química de la localidad de Tarifa (ampliamente conocida por los canis), a cambio de una cuantiosa cantidad de dinero. Smith se trasladó hacia alli corriendo como solo el sabía, dopandose psicologicamente para sacar energía de donde no la había. Llegó al susodicho estercolero y buscó un instituto herrumbroso junto a la playa. Los canis retozaban alegremente tras las verjas (esto es, hacían ruidos con sus motillos y sus cascos) y reprimiendo un impulso agresivo mediado por la amigdala, pasó de largo y entró por la puerta. Preguntó por un tal Wenceslao y le indicaron donde se hallaba. Llamó a la puerta de la clase-laboratorio, y fue recibido por un tímido niñato. Lo apartó como a las moscas, y recibió la mirada iracuda y sorprendida del profesorcillo, todo barba rizada y ojillos ocultos tras unas grandes gafas.

 

-Volvemos a vernos, sr. Segura...

-¿Pero quién es usted?

-¿Es usted el señor Segura?

-¡Segura que si!- gritó un cani cabronazo.

 

Manzaneque sacó la pistola y le pegó un tiro sin ni siquiera mirarlo. Los otros miembros de la manada prorrumpieron en estampida, pero al no disponer de motillos, se chocaban unos con otros sin saber a donde dirigirse. Al final, como seres incivilizados que son, rompieron las ventanas y salieron como los militares el día del 23-F. Una vez la clase vacía, pudo encargarse del profesor Wences, que se adelantó abriendo la boca y dejando escapar un fétido aliento chuchurre-plantas. Smith retrocedió sorprendido y aturdido, buscando sus pistolas en los bolsillos, pero descubrió que estas se habían desintegrado. Maldita alitosis del viejo este, pensó. Así que se quito la bata dispuesto a pelear como un hombre sudoroso, haciendoles gestos a Wenceslao de que se aproximara. Este también se arrancó la camisa, y se tomó un brebaje que tenía sobre su mesa. Se petó como Flanders y Popeye el salva fideos temblorosos, y el escenario se transformó en dos dimensiones, apareciendo sendas barras de vida sobre sus respectivas cabezas. ManzaSmith-Ryu y Wenceslao-Ken (no el de Barbie, que andaba tirándole los tejos a Winnie the Pooh) comenzaron a sacudirse guantazos y puñetazos, acompañados de los gritos japoneses pertinentes. Manza-Ryu atacó gesticulando mil y un cosas a la vez, tratando de sorprender a Wences-Ken, que ejecutó un puñetazo elevado antigravedad cuando el átomo de azufre flotaba con su valencia 6, de forma que lo derribó dejándolo tendido sobre la mesa larga y negra. Entonces Wences cogió una pocima de acido sulfurico y luego abrio la boca dejando escapar el aliento mortal. Manza-Ryu intentó hacer un Hadouken mataprofes que lanzó al pobre barbudo contra la pizarra, y seguidamente empezó a correr mientras controlaba sus neurotransmisores para que le profierieran más fuerza y agresividad. Agarró a Wences-Ken y empezó a darle puñetazos y patadas enlazadas, haciendo un megacombo propio de un friki de las recreativas. El icono 32 hit apareció en escena, y la barra de vida de Ken quedó a la mitad. Pero en un segundo de respiro que se tomó Smith, Wenceslao se recompuso y le hizo un barrido para seguidamente hacerle una patada giratoria incendiaria, pues le dio tiempo a coger un cóctel molotov casero y prenderse fuego. Apagóse el incendio soplando agua con una pipeta, y lanzaron ambos unos hadoukens para pasar el rato. La colisión hizo que la tabla periódica ganara vida, de forma que Wences dispuso de todos los elementos para crear cualquier cosa que quisiese, pero Manzaneque-Smith, volviendo a las 3 dimensiones, se olió el percal y puso pies en Polvorosa, una tabla flotante que Wenceslao escondía en un armario. Salió escopetado y se detuvo en la puerta.

 

-¡Volveremos a vernos, señor Segura!

 

Y seguidamente salió antes de ser alcanzado por una botella de Cruzcampo y una lata de atún en conserva. Manzaneque volvió frustrado a su casa, nunca había fallado en sus objetivos, de forma que ahora el asunto era ya personal, pero el deseo sexual se hizo patente, y decidió volver a clase a probar suerte, y ya se ocuparía de Wenceslao...

 

El día menos pensado

   La historia salió de la mente de mi colega Miguel, que de vez en cuando, se le olvida tomar su medicación... Como todos.

 

   El día menos pensado, descubrí que mi mejor amigo era un muñeco de anatomía humana, que teníamos en el laboratorio. El caso es que el jodido muñeco, me la estaba pegando con mi mejor amiga, la muñeca hinchable recauchutada que me tocó con las tapas de los danoninos.

 

   Entonces, a lo tonto, acabé cepillándome a mi vecina, la prima del hermano de mi examigo anatómico, que trabajaba como modelo inmóvil en un escaparate del Corte Inglés. Y así, como capullos, paliamos la crisis a pollazos, dejando un rastro de maniquíes perforados de forma que el culo ya no lo sería jamás.

 

Mientras, no muy lejos, en la tierra de las rajitas...

 

   ¡¡Había estallado la guerra!!, los hombres mazorca luchaban contra las palomitas de mantequilla, ya que las acusaban de corrupción de menores. Según Llou Adiolaotia, máximo representante del Partido Mazorquino Popular, las palomitas vendían estupefacientes afrodisíacos neuromermantes a los jóvenes de la nación, convirtiéndolos en canis desustanciados, o en algo peor, ¡en socialistas!

Y eso que no intervine

   Fue una tarde, allí se hallaba mi persona, haciendo el pino sobre un palillo de dientes, que no había pasado el Control de Calidad establecido por Llou el Fontanero o Plumber para los guiris. Mas no esperaba que fuese un día importante, tan sólo un breve epitafio entre las desafortunadas cadenas de consecuencias producidas por casualidades homologadas y registradas en el culo de tu puta madre. Así que, tras hacer esta introducción al más puro estilo profesor de la LOGSE, se procederá a la enumeración de lo hechos y subyacentes que acontecieron en ése día tan poco inportante, pero igualmente recubierto de lefa.

 

   Tras finalizar aquéllos estrambóticos ejercicios, yo, es decir, mi persona, miró hacia arriba, pudiendo observar cómo caía una galleta gigante del cielo. Tras tres cuartos de hora esperando a que cayese la puta galleta, una vieja que por allí pastaba, se tropezó con una piedra imaginaria y rodó escaleras abajo hasta desintegrarse. A su vez, el carnicero sacaba las sobras de la guarra que se había follado y que no tenía dinero para pagar, en una bolsa negra aromática. Tal y como se acercó al cubo destinado para albergar la carne llena de lefa de aquella puta, un tío enorme de cuatro pollas de alto y otras veinte de ancho cojió al carnicero y le rajó las tripas a lo Punisher con un machete ecuatoriano mientras decía:

 

Don Corleone me envía para matarte.

 

—¿Y qué pasó con la galleta abuelo?

 

—Yo qué sé, mandé a un matón para que le llenara el culo de leche a un carnicero, y al volver me ha contado toda esta mierda...

Historia de tres capullos, un destino y un lobo

Por Pipa (-¿que nombre te pongo en el texto? - uno que se te ocurra que no sea porno ¿uh? XDDXDXX), Joe (no del verbo joer sino de llou en inglés ZOMFG) y Sir Roland de Belmont (gman xD)

 

 

Capítulo 1 - Comienza el desmadre

 

Cuchara

 

En el pecho

 

Tomate a la deriva

 

.....

 

 

 

   Una hermosa mañana, Clarita se levantó de la cama. Hacía un hermoso día, y su ración de lefa matutina ya discurría por la comisura de sus labios. Miró a su lado esperando encontrar el miembro de su hombre corriéndose en su boca... pero cual fue su sorpresa al encontrar al gato de la familia corriéndose en su pelo,en sus labios.... en toda su cara.

 

   Finalmente, cuando el gato se desinfló, bajó de la cama con la gracia felina que le caracteriza y una gota de lefa en la punta del cipote, así nuestra protagonista comenzaría su nuevo día. Se ató los cordones de los zapatos en la base de la escalera, con tal mala suerte que una ráfaga de viento la empujó y se precipitó escaleras abajo. (¿?!!)

 

   En el salón se encontró a su marido, erecto cual palillo de helado, tirándose a la suegra en el sofá. Clarita entró en la habitación tras recomponerse del batacazo y los vio ahí, su madre chupandosela a su novio (ella pensó: que maña tiene la jodía). Acto seguido miró al gato, el cual estaba pidiéndole de comer y, en vez de darle su ración de Whiskas tan esperada, lo cogió y se metió la verga del gato en su culo tan hasta el fondo que el gato se asustó y comenzó a arañarle todo el gollete, lo cual produjo una laceración subcutánea de tercer grado con la consecuente hemorragia.

 

   Inundóse todo de sangre cual bañera en la que se sumerge un gordo, y salieron todos despavoridos de la casa con el gato encaramado en el sostén de la vieja. La raid de 6 integrantes (apta para un Zul'aman sencillo), cayó desde el balcón de un séptimo piso, pero, milagrosamente, la polla húmeda del follasuegras se alargó y se enganchó en el balcón de la vecina de enfrente, la cual estaba viendo en ese preciso momento: ESPARTACO, un filme de categoría de la acera de payá muy sugerente y lleno de pasión.

 

.....

 

   cuchara

 

   en el pecho

 

   con tomate

 

   y mahonesa

 

   y una aceituna moruna sin hueso

 

   pinchada en un palillo de limpiar el mando de la Xbox 360º oeste en dirección a las Balears

 

   con una pizca de azafrán

 

   y perejil

 

   recubierta de una capa de chocolate extra fino con leche

 

   y por una galleta María Dorada (TM) posada refinadamente sobre la capa de chocolate y cubierta de canela

 

   dentro del coño de tu puta madre (LOL) XDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

 

.....

 

   La lasciva mujerona se percató de la presencia capolluna en el balcón y se acercó. Se le rizaron los pelillos y comenzó a succionar aquella masa, lo cual hizo que el follasuegras se soltara de las cosquillas, cayendo sobre un camión de cemento del duro, como una sombrilla de playa.

 

   La señora terminó de succionar, ¿cuál fue su error?, dejarse el pollo en el horno, por lo que empezó un incendio que rápidamente llegó al balcón. La viciosa mujer no tuvo mejor idea que tirarse abierta de patas sobre el pene aun erecto del follasuegras muerto. Y al caer quedó empalada cual presa caníbal.

 

   Entonces llegó Caperucita Roja (TM) con El Lobo (TM) escondido en su Capucha (TM) [Intelecto +300, confiere la habilidad de transportar lobos] e hicieron una hoguera mientras el gato bailaba claqué en la punta del pezón de la mujer. Entonces, de repente, llegaron los tres cerditos, que al ver al Lobo Feroz, buscaron corriendo (mientras se corrían), una casa donde refugiarse. Al no encontrar ninguna, vino Harry Potter (TM), y tras exclamar: "joder me estaba follando a Ron (TM)" los hechizó para que encogieran de tamaño y así poder meterse en la polla del follasuegras. El Lobo la sopló y sopló para derribarla, pero la polla seguía erecta, intentó también chuparla pero se ponía más erecta aún....

 

   Mientras, la guerra en la Cuenca de Arathi parecía ir igualada. Lord Uther the Lightbringer sostenía su martillo con una mano y con la otra, conducía el camión de cemento [del duro, no de ese que venden en la feria que se derrite a los 3 minutos y 46 segundos de tenerlo en la mano mientras con la otra te rascas los santos cojones (TM)], cuando se saltó un semáforo mientras una mujer con sus trillizos pasaba por el paso de peatones.

 

   Los airbags de la pechugona se inflaron en un intento de parar el camión, pero justo cuando se iba a estrellar, apareció un gnomo tapón con bata blanca, que los hizo desaparecer a todos, transportándolos a una cama todos juntos (camión incluido) mientras la palabra Felipín adornaba sus sorprendidos caretos.

 

   Mientras, en la otra mitad del mundo, Ysuran, <Gran Cazador de Coños Húmendos (TM)>, estaba tranquilamente tirándose a su mascota, de nombre Pollón. De repente, apareció Illidan, señor de los Naga y de un poco más payá, para darle una importante misión...

 

- Ysuran, el mundo está en peligro, un lobo salido de un cuento de niños está chupando la polla de un mortal, si esto sigue así, se producirá una paradoja temporal y ni mis demoníacos cojones se salvarán. Debes ir y llevar al lobo de vuelta a su cuento. Ah, y otra cosa Ysuran, si te sobra horó destruye a Felipín, se está follando cosas infollables; ahora mismo está haciéndolo con un camión, puede provocar otra paradoja...

 

Y entonces Ysuran partió con su dolorida y rozada mascota...

 

    Mientras el gran follapets Ysuran partía en pro de la misión encomendada por el gran señor cornudo Illidan, Sir Roland de Belmont paseaba con cara de gman por las altiplanicies de Arathi. Cual fue su sorpresa al ver a 007 practicando el Kamasutra (TM) con un guijarro lleno de líquenes, mientras masturbaba con la otra mano a una rana de Zul'aman que le echaba maldiciones...

 

   En esas andaba 007 cuando la espía que mamó, que fue a socorrerlo, vió a Roland y los dejó allí plantados, yendóse a zumbar como nunca una zorra había zumbado.

 

   En la otra parte del jodido mundo, Ysuran el follapets realizaba su marcha hacia la búsqueda del lobo vicioso. Llegó a unas extrañas tierras muy verdosas y con una anormal capa en el suelo, como de nieve. Ysuran se llevó a la boca un poco de aquella cosa blanca, espesa y caliente cuando de pronto un muchacho dijo:

 

- ¡Cuidado valiente guerrero, fornido y sudoroso!, ¡es lefa!

- ¿Quién eres tú? - preguntó Ysuran

- Yo no tengo nombre, me llaman Fable (TM Microsoft Windows, escriba la clave de 203 dígitos y pulse aceptar 40 veces para continuar la instalación)] y éstas son las tierras de la lefa... yo soy...

- ¿Quién eres ya ps man? - volvió a preguntar Ysuran.

De repente salió de la nada (TM) un hombre todo cubierto con un traje negro y un sable láser rojo exclamando:

- ¡¡¡¡Yo soy tu padre!!!!

En ese momento llegó Sir Roland de gman.... de Belmont, y encarándose a Polla Vader (el caballero de armadura negra) comenzaron a luchar. Al cabo de 2 segundos de lucha y dos pestañeos consecutivos, el caballero negro dijo que iría a Crestapolla (Pollagrana para los guiris) para resolver una importante misión, pero que si el lag no le dejaba, volvería para enseñarle las tetas recién operadas que se había puesto. Mientras tanto, Ysuran <Follador de pets y otras cosas que se muevan>, penetraba a su mascota a la vez que le hacía una mamada al motero de MediaMark.

 

   Tras dejar plantado al motero, cuando éste le pidió su número, Ysuran se colgó a su mascota en la polla y reanudó su viaje. Pero a los dos kilómetros, andando a fuerza de saltos propulsados por metano, se encontró con una joven de pechos abultados y cara extraña....

 

   Quiso la fortuna que aquella mujer tan bien dotada por la gracia de los dioses más froidianos y lujuriosos, topara con Ysuran y su mascota fecundada. Dandose la oportunidad a Ysuran de correrse en una hembra de tamaña calidad, destripó a su mascota y le regaló los colmillos, haciendo un collar con los intestinos desgarrados de los pollazos que le había metido. Pero la suerte no estaba de su parte, y apareció un sudaca con cara de gman que rodeó con su enorme polla a la joven y la cubrió de lefa hasta desintegrarla.

 

- ¡¡¡Soy el Rey de la Lefa!!! - Dijo el puto sudaca mientras le pedía horó a Sir Roland por whisp... (susurro)

 

Continuará...

Énanin

De una situación peculiar, historias peculiares...

 

   En la tierra de las rajitas, aparte de Sir Roland e Ysuran, había otro héroe, que no tuvo tanto renombre...

 

   En el putiferio más hediondo, y más lleno de lefa de este lugar apartado del nardo de dios, llegó un hombre fornido y sudoroso, con una estatura concreta. Ésta es la historia de un enano, un chaval que no tenía cojones de entrar en una cueva oscura y húmeda, porque no sabía usar el pico como los demás enanos. Así fue como lo desterraron de su país, para vagar haciéndose pajas bajo los monguis del camino...

 

   Una vez dentro de la taberna, el enano fue al tablón de recompensas, y allí vio lo que necesitaba, cargarse a una bruja, cuyo punto débil era el coño (vaya tela con el talón de aquiles de la tía, quiero morir así XDDX, pero yo con mi condición heterosexual claro...), así que tendría que matarla empujando chorizo... Lo malo era que vivía en una cueva.

 

   Así llegó el enano, a la entrada de la cueva, dispuesto a demostrar lo que valía. Penetró en la cueva y avanzó hasta llegar donde estaba la bruja, que resultó ser un monstruo peludo y encorvado, en cuya mochila guardaba las compresas y el tanga de Calvin Klein. Antes de que el monstruo se coscara, el enano se lanzó al grito de ¡¡¡viva el popex!!! y lo revoleó en la cama, dispuesto a asestar el apuñalamiento final... Entonces prosiguió a empujarle el chorizo a la bestia, pero algo no rulaba, y el monstruo se partía la caja. ¡Resulta que el enano era impotente! ¡¡adiolaotia!!, con lo que la bestia amarró al enano a lo sado (incluídas las argollas en los pezones) y lo untó en vaselina hasta cubrirlo como una aRbóndiga, y lo curtió a morcillazos...

 

   Así, Énanin, pasó a formar parte de la terapia de grupo para ludópatas que ponen caras raras mientras juegan un Call of Duty (por un decir, no que yo lo haya hecho, que sí lo he hecho (otiaputa) pero en fin...).

Lolazo del finde

  

   Serían las 12:00, cuando mi persona decidió alzar su trasero del sofá, dejando detrás de sí, una nube gaseosa de dudosa composición. Procedió a subir las escaleras para adquirir las pieles que, de un modo u otro, acabrían llenas de lefa.

   Tras convencerse de la futura situación, salió la bestia de su morada, siguiendo un sendero sinuoso entre las torres de alta tensión y los molinos, que hipnotizaban a un rebaño de canis. Una vez alcanzado el punto de encuentro, tras comprobar que la munición estaba donde debía, es decir, en la cabeza de algún hereje, el vehículo acorazado pasó arrollando al macho dominante cani, provocando que todo el rebaño en 300.000 KM a la redonda, empezara a babear y a emitir una sucesión de sonidos, que al oído humano sonaban como: Illo, tiene papé?

   Y así, con el vehículo cargado de marineros cubiertos de aceite y ametralladoras, huyeron de la zona repartiendo tiros a cualquier cosa que babeara con cara de trasgo. Finalmente, la calle quedó, con un rastro de aceite y un reguero de cadáveres, limpia de escoria...

   A la vez que tenía lugar esta guerra, una pelota cayó por unas escaleras, dándole en un ojo a un tuerto que por allí pasaba, ocasionándole un taponamiento anal que resultó en una explosión de metano reconcentrado. Mientras la nube se extendía por los barrios bajos del Saladillo, los canis iniciaron la Operación Grulla, que consistía en reventar todas las ventanas, para que la peste no las rompiera...

   Y adelantando las navidades... ¡¡¡la canción de fin de año!!!!!

 

Esta noche es nochebuena y mañana navidad, me la casco a costa tuya y me corro en tu peluca... ande ande ande fuma marihuana, ande ande ande que la coca esta mu cara       

Manzaneque-smith y el gilipollas frutafílico

-Aceptamos plaaatano.

-¿Como fruta de compañía?

-Siiii...

 

El imbécil volvió con su andar patizambo a dentro de la casa y siguió jugando, con la mala fortuna de, al tirar los dados, ponerse a hablar de lo importante de las matemáticas en nuestra vida, y los grandes hallazgos a los que nos ha llevado.

-¡Y la fisica!- saltó el cuñado lameculos- Con sus atomos, su gravedad, su...

 

La oscuridad se hizo, enmudeciendo a la patético-pandilla que se hallaba jugando. La luz volvió de nuevo y el imbécil se dispuso a tirar los dados, pero se encontró con que tenía la cabeza cortada de su cuñado boca abajo sobre su entrepierna. Cabreado por la mancha de sangre (la mujer le montaba unas buenas con las manchas) tiró los dados, pero una rafága se sucedió y los dados desaparecieron. El imbecil se dio cuenta de que estaba solo en la casa. La luz se fue de nuevo y cuando volvio, vino acompañada de multiples pintadas en la pared: "Por los numeros y los atomos, Manzaneque se carga a los mamonazos", "2+2 no son 4", "Fran Perea es de los míos", "Estas muerto" y "No olvidar comprar leche, huevos y condones". Manzaneque-smith se materializó detras del tembloroso capullo y le agarró el cuello, haciendolo chocar fuertemente contra la pared. El cuadro del andrajoso pordiosero estafado (un tio que pintaba) cayó encima de los muñequitos de la chimenea, que cayeron al fuego y chisporrotearon. Manzaneque-smith pensó en lo bien que olia el pollo asado y metio al imbecil en la chimenea, luego lo sazonó debidamente, y tras patearlo para ponerlo blandito, lo dejó en la ventana para que se enfriara. Acompañó el plato con el pertinente plátano de canarias y salió a prenderle fuego a todo, pero Manza resbaló con una caquita y se partió los piños contra la acera. La vecina de enfrente salió a recoger la empanada y al ver a Smith tirado, se le erizaron los pelillos del bigote, así que lo metió, perdón, se lo metió, y luego se fue al baño. Cuando Manzaneque recobró la consciencia, que no el sentido, se fue corriendo como alma que lleva Dios hasta que se paró a preguntarse por qué corría. Oyó los canticos de los niños que iban al colegio.

-Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho...

 

Tras la consiguiente carnicería y lluvia de sonajeros, Manzaneque-smith se cambió de bata blanca y se dispuso a dar clase como cada día en este jodido mundo, un poco más aliviado con el peso de su venganza, y gesticulando alegremente. Con un poco de suerte, se cepillaría a alguna zorrita deseosa de ver la máxima nota estampada... ¿en su trabajo?

Relatos de Llou Ful (VII)

Una hermosa mañana jurifrística me encontré a Wankie surfeando en el váter sobre la escobilla quita-mierda a la vez que jugaba al Guitar Hero con la prima de Caperucita La Roja. Fui a estrecharle los pezones cuando el maldito mono se cayó en el cagadero, inundándose todo de agua. Por suerte llegó la Sirenita por la tubería y nos rescató a todos llevándonos hasta el jardín, pero la pobre se quedó estancada y a secas en el césped, donde moriría tras una lenta agonía si no fuera porque a Wankie le gusta comer el pescado con mayonesa casera, por lo que al menos la chica se divirtió. Entonces llegó el coche fantástico para avisarnos de que Michael Jackson-Landon había vuelto a la casa de la pradera ladillosa. Como tal tostón no podía consentirse, nos fuimos todos a darle una paliza, pero sus amigos zombies de Thriller nos estaban esperando, así que les tiramos a la Sirenita para entretenerlos un rato, total, estaba fresca. Llegamos a la casa y encontramos a Landon enseñando a sus hijas a hacer el paso ese de andar para atrás, a la vez que se agarraba el paquete. El coche fantástico le plantó un reggeaton a todo volumen que lo dejó desarmado, y entonces mi cinturón lo envenenó mientras Wankie y yo usábamos su saquito de pelotas para perfeccionar nuestro kick-boxing callejero. Luego les enseñamos el verdadero mundo del placer a las niñas mojigatas y nos las llevamos además de chupitos, dejándolas borrachas junto al viejo mirón, para volver luego vía fax a la Universidad, donde cogí a La Profe para enseñarle el arte de los pasteles de nata, mientras Wankie bailaba sevillanas con Manzaneque-smith y el coche fantástico violaba a una aspiradora multifunción. Y camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.

Maroto y Lobasto: En la cama

- Oye Lobasto, ¿qué quiere decir que por la boca muere el pez?

- Pues que tu eres un pez y que morirás por la boca como no te calles...

- ¡¿Por qué?!- dijo entre apenado y triste.

- Porque te daré un puñetazo en la boca como no me dejes dormir...

- Joo Lobasto, siempre igual... ¡eres un saborío!

- (Con resignación) Está bien... se dice que por la boca muere el pez porque es en la boca donde lo masticamos y donde muere.

- ¿Y no te da pena matarlo, Lobasto?

- ¿Te da pena a ti comerte las patatas? También están en cierta forma vivas...

- Pues sí que me da pena...

- ¿Y la pasta también?

- ¡La pasta no me la como hombre! La uso para comprar cosas.

- Pues la pasta de dientes sí que te la comes...

- Si ¡pero eso no esta vivo!

- ¿Como lo sabes? Además cada vez que te comes un tubo te desmayas...

- ¡No me desmayo! Viajo a un lugar muy bonito...

- ¿Y qué hay en el?

- Pues hay muchas cosas: una luz muy bonita, un estanque de agua... ¡y dentro hay peces! y patatas, y pimientos, tomates, peces, cebollas, ladrillos, gente...

- A ver si va a ser un puchero o algo así...

- Peces... ¿a ti te gustaría ser un pez, Lobasto?

- Si, para olvidarte cada tres segundos...

- ¿Y para morir por la boca también?

- Pues... depende del cebo.

- ¿Que dices Lobasto?

- Verás, es que en realidad se dice que por la boca muere el pez porque cuando se pesca, el pez pica el anzuelo y entonces eso es lo que le lleva a morir, ¿lo entiendes?

- No, pero continúa como si tal cosa, me ha entrado hambre...

- ... pues eso, que no me importarría morir por la boca según el cebo.

- ¿Y que cebo quieres que te ponga, Lobasto?

- ¿Quieres matarme, Maroto?

- No, sólo ver como mueres por la boca, luego te rescato y me convierto en un héroe, como en las pelis. (con cara de ilusión).

- Pues mi cebo va a ser difícil de conseguir... mi cebo perfecto es una tía.

- ¡Espera que llamo a la mía y en un momento está aquí!

- ¡Imbecil, me refiero a una mujer! No a una tía de parentesco. ¡Una mujer! Además tu tía si que parece un pez... ¡una ballena!

- Bueno pues conseguiré una mujer cualquiera, pero no te pongas así... (apenado)

- Habrá que verlo...

- Oye Lobasto, ¿y las mujeres pueden morir por la boca también?

- ¡Uff! Claro que sí. Si tu supieras... Se podría decir que los peces y las mujeres son animales que mueren por la boca.

- ¿Y que cebo les gusta a las mujeres?

- El que llevan todos los hombres...

- ¿Tu y yo lo llevamos también?

- Si... más o menos.

- ¡Entonces puedo hacer que una mujer muera por la boca!

- Sí, algo así... pero no es tan fácil tampoco... Con pasta puedes conseguirlo más fácilmente.

- ¡Vamos Lobasto! Cogeré mi pasta de dientes. ¡Prepara tu cebo!

- ¡Espera, no es la pasta de dientes!...

 

Pero Maroto ya había salido por la puerta con el tubo en la mano.

 

- Maldito Maroto... ¡y yo no puedo preparar mi cebo! ¡Porque no funciona! (furioso y apenado).

 

Así, Lobasto se fue a la cama frustrado (como casi siempre), y Maroto fue detenido por acoso con tentativa de homicidio y alteración del orden público. Salió en los periodicos en pijama y con un tubo de pasta de dientes en las manos, intentando que una mujer madura de moral relajada tragara la pasta para, según declaraciones propias, "muriera por la boca más fácilmente al probar luego su cebo". El detenido fue liberado al descubrirse que era tonto de remate.

 

 

[Advertencia: PsiquisParanoide no se hace responsable de las incoherencias o falta de cultura de sus personajes, ni de que los listillos mueran colapsados de risa al comprobar que Lobasto llama pez a una ballena.]

Parida sin sentido lol

Parida mental tras un partido de fútbol:

 

- Niñooo!!!!!

- k kiere má?

- que quiere de comé?

- yo que hé má, toy trabajando

- tengo cardoelpuchero de anteayer

- no

- lentejas

- noooo

- un nanonino?

- k ta dixo que nooooo, toy operando a un hijoputa que se me muere aq..... cagon dios... perra mare...

- Niño!!!!!!

- no má, que el tío este laspichao

- ala hijo que dios lo tenga en su gloria...

- ka dicho??

- quiere un bollo pa cená?

- un sangui? (se escucha a la pescadera de fondo Acedías, pijotas, jureles!!!!!!!!!!!!!!!)

- niño!!!!! ya te tas follando a la pescaera no? hijolagranputa!!

- na má ponme un bollo con polvorones que voy payá

- tu puta madre te va a poner el bollo cab... pi pi pi

- hijoputa... que ma corgao?

¡Mari Pili! (cont. Capítulo 1)

Mari Pili se giró satisfecha, dispuesta a irse, pero en ese instante los vió aparecer...

 

Unos altos y esbeltos cuerpos se adentraron en la discoteca. Vestían con una especie de traje con capucha que los recubría enteros. Iban totalmente de blanco y portaban en sus manos, también blancas, un periódico enrollado. Su mera presencia suscitaban en Mari Pili sentimientos de culpa y malestar, como si estuviera mal todo lo que hacía y tuviera que reconsiderar su vida. Ya conocía esa sensación, y se había hecho fuerte a base de maratones sedentarios de flojera y cotilleo, salpicado con efluvios lujuriosos multitudinarios y calientapolleces varias. Los Moralistas la ignoraron y se fueron directamente a por Julián, dispuestos a "enderezarlo" y devolverlo a su antigua vida de sacrificio y trabajo duro. Enfadada y celosa, decidió llamar su atención, tendrían que ir a por ella y dejar a Julián, así que decidió hacer gala de su casquivanería, de ese modo los Moralistas se verían obligados a "encargarse" de ella. Agarró al de al lado y le magreó, al que estaba detrás, a la novia del que estaba detrás, al enano que pretendía ver las bragas de la novia del que estaba detrás, al camarero, al portero, al DJ, al gay que bebía un mojito mientras le miraba el culo al portero, al par de lesbianas que se refugiaron en una esquina, a la tia con la que se tenía que enrollar Julián, a Julián...

Y claro, con la orgía montada los Moralistas se volvieron locos, se multiplicaron y empezaron a repartir mandobles por toda la discoteca, con la esperanza de coger a Mari Pili y destruirla con buenas lecciones. Pero Mari Pili había coseguido lo que quería y se sabía camuflar bien entre la muchedumbre agitada. Se subió a una mesa y desenfundó sus barras de labios rojo menstruación, que podían paralizar a cualquiera con un dolor insoportable. Así, apuntó a algunos Moralistas y disparó sus proyectiles; hicieron "blanco" y tres Moralistas se desplomaron y desintegraron. Pero los que quedaban se reagruparon en el centro y alzaron sus manos hacia el techo como si hicieran una plegaria. Acto seguido la discoteca se convirtió en un colegio donde los antiguos meneacuerpos (los que estaban en la discoteca, que hay que decirlo todo) eran los alumnos, sentados irremediablemente en los pupitres, y Mari Pili quedó paralizada por la sorpresa. Odiaba el colegio y sus sensaciones, salvo aquellas que experimentaba en los servicios con el Tony y demás. Y por si no fuera poco, los Moralistas ahora portaban libros de cocina, con una foto de unos humeantes callos en la portada. Mari Pili se sintió desfallecer, pero rebuscó en su bolso frenética en busca de sus revistas cortantes. Creyó encontrarlas y sacó la mano triunfante, pero en ella lo que había era un consolador no vibrador con sus estrías y todo. No era lo que buscaba, pero aun así afectarían a los Moralistas, así que se lo arrojó, obligándolos a separarse, pues salieron corrieron despavoridos. De esa forma, la discoteca volvió y siguió la fiesta, pero vinieron más Moralistas y empezaron a golpear con sus periodicos y sus libros de cocina. Mari Pili trató de buscar a Julián para sacarlo de alli, pero la masa era ya incontrolable, y alguien chocó con ella, agitándole el bolso, que se abrió de repente. De el salieron una gran cantidad de personas, revistas, perfumes, telefonos móviles, llaves, gallinas, jabones, profilácticos y un largo etcétera, lo cual contribuyó aun más a aumentar la hecatombe. Tanto es así que el peluquero que había sacado Mari Pili, totalmente perturbardo y cortando el pelo a todo el que pillaba, agarró con sus tijeras un hermoso mechón pelo de rubio. Mari Pili oyó el chasquido como el que recibe un disparo a bocajarro. Se llevó las manos a la cabeza y comprobó horrorizada que le había mutilado su precioso pelo. Henchida de furia, se dejó llevar por la rabia y empezó a repartir guantazos a manos llenas (véanse los guantazos que reparte Nina, del Tekken) por toda la discoteca. Los Moralistas salieron despedidos por la puerta acompañados de mucha gente más y Mari Pili dejó limpió el local. El último Moralista intentó entrar de nuevo, pero fue atravesado por decenas de pintalabios y acuchillado por afiladas hojas del Qué Me Dices. Mari Pili, la mirada helada, localizó a Julián y a la famosa con la que debía liarse, los juntó a los dos, y les dejó claro lo que debían hacer.

 

-Escuchadme bien. Vosotros dos os vais a liar en un sitio público y tú -señaló a la chica- vas a dejar que os fotografíen. Luego, dareis exclusivas por ahí y os forrareis y series felices, o al menos tendreis dinero, que es lo mismo. Mañana mismo quiero veros en las revistas, ¡¿entendido?! Y tú, Julián, recuerda todo lo que te he dicho.

 

Ambos asintieron tragando saliva. Mari Pili se esfumó en una nube de humo rosa, tenía que ir a la pelu para arreglarse y luego buscar a un chulazo que la paseara en coche para reponerse. Al día siguiente, Julián apareció en las portadas de las más importantes revistas del corazón. Había cumplido su objetivo.

Testimonios: Yo vi a Manzaneque-Smith

NOMBRE: Mamen                      

EDAD: Suficiente para saber lo que es un calvo.

PROFESIÓN: Ama de casa.         

HOBBIES: Peladora de pepinos al pormenor y correveidile.

 

"Estaba yo en mi casa pelándole a mi 'marío' el correspondiente pepino para su ensalada, cuando me di cuenta de que me faltaba la leche para los niños, así que bajé a la tienda de la Pepa. Resulta que a Eufrasia la del sexto le había 'venío' la niña con una sorpresita debajo de la barriga, o dentro del potorro, y estaba allí todo el comité noticiero. En esas estaba cuando vi que un calvo, a mi parecer bastante potente, salía con una bata blanca de la tienducha del Manolo, que frecuentaba las malas hembras, era poyetón y vendía patatas con gusanos que cobraba a 50 céntimos el gramo (de gusano). Me miró y se le encendió la mirada, o quizá fuera que le brilló la calva y me deslumbré. El caso es que a los cinco minutos acabé en un hotel gritando más que cuando a la Amparito se le quemaba la casa (eso le pasa por fumar tanto, sojodía). Ese hombre, esa bestia, me cogió y me hizo de todo, mucho más variado que el soso de Wenceslao, mi 'marío'. Hice de la cama una bañera y el calvo cabrón aun tenía para rato. Total, que yo nací de nuevo y cambié de vida. Dejé a mi 'marío' y me fui con un negro que resultó que estaba podrido en dinero (por lo demás estaba sanísimo). No volví a ver al calvo, del que sólo recuerdo, aparte de sus grandiosos atributos, las siglas que llevaba en su bata: UMA".

 

 

 

NOMBRE: Lobasto

EDAD: Indescriptible.

PROFESIÓN: Tocapelotas gilipollas y amigo de locas mujeres desesperadas.

HOBBIES: Seguramente estar en todos sitios y ser ignorado.

 

"Emmm... ¿lo qué?"

Entrevistador (con signos de enfado): "¡¿Vió usted a Manzaneque-Smith, si o no?!"

Lobasto: "Ayer quise ir a pescar con Maroto" (se queda pensativo).

Ent.: "¡Está usted majara!"

Lob.: "Y usted es impotente".

¡Mari Pili!

Cuenta la leyenda que para aquellos casos en los que se pierde el rumbo, en los que llegas a darte cuenta de que no te gusta tu vida y la cambiarías totalmente, puedes recurrir a una superheroína que te llevará por los caminos del éxito. Para ello, sólo has de hacer un pequeño ritual, y esta superheroína hará su aparición y te desvelará los secretos para cambiar tu vida. Recoge una revista del corazón (con algo de renombre, pregúntale a cualquier vecina de esas que te despiertan los domingos por la mañana, o con las que charlas animadamente, que todo puede ser), coloca unas velas de los chinos, búscate un perfume de mujer y esparce un poco por el improvisado altar, coge una foto de Belén Esteban y colócala en el centro, y nunca nunca nunca hagas el ritual en horario de Donde Estás Corazón. Si aun así no funciona, siempre puedes llamar a Mariñas o gritar por la ventana... ¡¡Mari Pili!!

 

Así fue como Julián cambió su miserable vida. Julián habia llevado una vida que básicamente se podía resumir en que se había hartado de estudiar como un mamón durante el colegio, instituto, bachillerato y universidad (carrera de 5 años y otras menudencias propias del ambiente universitario) para acabar mal-trabajando de basurero porque no podía encontrar un trabajo acorde con lo que había estudiado. Desesperado, viendo como había muchos que ganaban un montón de dinero haciendo poca cosa, se acordó de Mari Pili y gritó por la ventana cuando se fue la luz mientras veía la peli porno del Plus. La muchacha se materializó en una nube de humo rosa y perfume Chanel nº55 (copia barata de los Puestos Ambulantes de Comerciantes de Color, reservados todos los derechos). Era rubia y muy bella, con unas prendas ajustadas, esbelta y con aire descarado a la vez que atractivo. Llevaba un bolsito colgado del brazo derecho.

 

- A ver, ¿qué pasa nene?

 

 

Julián le explicó su caso con la esperanza de que pudiera ayudarlo. Mari Pili se retiró su melena con un golpe de la cabeza que aturdió a un mariposón que por allí pasaba (luego se supo que era HP, que estaba practicando la transformación; murió claro) y lo miró de arriba a abajo.

 

-Pero chiquillo, tu lo que tienes que cambiar es tu aspecto y sobre todo tu personalidad, echarle cara al asunto. Mira por aquí tengo algo que podrá ayudarte.

 

Mari Pili extrajo de su bolsito a un dependiente de Zara. Le mandó asesorar a Julián para vestirlo en condiciones. Una vez estuvo caracterizado con un look pseudocani, pero elegante, guardó al dependiente y sacó a un peluquero, con su correspondiente pluma y comité de modistillas destroza revistas.

 

-Bien, ahora escúchame bien, tú. A partir de ahora olvídate de toda tu vida, asquerosa hijo, si te digo la verdad, y disponte a ser un chulo, un trepa. Trata de ganarte a todas las tías, seguro, con decisión. Tu objetivo es la fama. Si puedes enrollarte con alguien famoso mejor, sea quien sea, pero que traiga el ramillete de periodistas detrás. O métete a un concurso de estos guapísimos como Gran Hermano, que luego puedes ganarte la vida por los platós. O pega a alguien, roba, grita, haz algo encomiable o simplemente toca mucho mucho las pelotas. Lo importante es llamar la atención y que se fijen en ti. Y luego si has conseguido eso, podrás, a lo mejor, conseguirme a mi, que he visto los ojillos con que me miras.

 

 

Y le guiñó el ojo. El peluquero terminó su faena esculpiendo el pelo a base de gomina y desapareció a un chasquido de dedos de Mari Pili. Seguidamente la muchacha abrió su bolso e instó a Julián a saltar dentro. Como este dudaba, lo agarró por la chaqueta y lo tiró dentro del bolso. Poco despues estaban delante de una discoteca. Entraron y Mari Pili le señaló a una famosa que bailaba en medio de la sala.

 

-A por ella nene, ya verás como me lo agradeces. Y cuidado con los Moralistas, siempre tratarán de fastidiarte ahora que empiezas a vivir.

-¿Pero... como? Yo no puedo; ¿como voy a ligarme a esa?

-¡Mírate! Ahora estás bueno, cualquiera se liaría contigo. ¡Ay, que culito más mono!

 

Y le cogió el culo. Sorprendido pero más seguro, Julián se encaminó a su presa. Tampoco era su prototipo de chica, pero poco le importaba, ya veía su nueva vida a golpe de dinero y comodidad a tiro de piedra... pero tropezó con un gachón que bailaba a lo Saturday Fever y cayó. Mari Pili buscó corriendo en su bolso el temporizador que permitía viajar en el tiempo, pero sólo sacó un mando de la play al que gustaba de conectar la vibración. Julián se rehizo bien y no pasó nada grave, socialmente hablando. Mari Pili se giró satisfecha, dispuesta a irse, pero en ese instante los vió aparecer...

 

Manzaneque-Smith y el lunático de las nueces

- Póngame unas pocas nueces.

- ¿Unas pocas cuántas son? ¿500 gramos?

- Si, eso mismo... - ya se estaba poniendo nervioso.

 

El frikazo de turno no pudo estarse callado.

 

- Jeje, ¿sabe que eso serían 0,5 miligramos en la Luna? ¡Tendría que cazarlas por el aire! - exclamó entusiasmado.

- ¿Has estado alguna vez en la luna?

- No...

- ¿Te gustaría ir?

 

El frikazo no pudo terminar de responder. Manzaneque-smith le clavó la palita esa de coger nueces y otro frutos en el estómago, y luego la usó de improvisada katana, haciéndoles cortes por todo el cuerpo. Luego le pagó las nueces al tendero y se las introdujo al frikazo pseudo-físico por el orificio anal, ese donde los gays pierden la decencia. Lo agitó como un sonajero, y una vez entonado el Merry Christmas, lo troceó con el instrumento cortante y lo pesó en la báscula.

 

- Anda, 65 kilos... ¿eso serían 6,5 gramos en la luna? Que pena que no te veas allí... pero tranquilo, te llevaré.

 

Seguidamente salió a darle una patada al saco de mugrienta carne, pero cayó en la cuenta de que el tendero no estaba... Puso en funcionamiento extra a las neuronas implicadas en la visión (véase lobulo occipital) y en la audición, y sacó su brillante pipa del bolsillo de su impoluta bata. Notó fugazmente una sombra que se movía y descargó su pistola. Un líquido rojo empezó a borbotar. Manzaneque-smith se acercó y probó aquella sustancia... era vino. Maldijo por lo bajo y puso de nuevo atención. Sabía que el tendero no había salido porque tenia bien cubierta la puerta. Recordó que tenía que preparar su menú especial de NocheSangrienta, y cogió unas pasas, unas castañas, un barril de vino, un limpiabatas y unas gominolas para el camino. Entonces oyó como algo se arrastraba entre las existencias de la tienda. Encontró al tendero chupando del orificio del barril de vino que había originado la bala fallida de Smith. Le apuntó con la pistola.

 

- Al menos moriré medio borracho y agusto.- dijo el tendero.

 

Manzaneque descargó su pistola y la sangre acompañó al vino en una orgía de rojo pasión, pero no de esa "passión" cursi-gay.

 

Smith salió a la oscura calle cargado con lo que había robado. Llovía bastante y hacía viento. Un relámpago mostró fugazmente una figura esbelta en una esquina. Su voz sonó a la vez que el trueno.

 

-¿Te hago un completo, guapo?

 

Manzaneque-smith tiró todo lo que llevaba encima y se llevó a la impúdica prostituta a la tienda. Desplazó con una patada al tendero sin que ésta lo viera, abrió un barril de vino, y así yacieron los dos toda la noche retozando sobre el charco rojo de sangre y vino.

GujeroNegro, Poseedor del poder de la lefa.

En una tierra en la que los gordos levitaban y las ranas criaban pelos de esos rizados que aparecen en la zona púbica, un nuevo héroe se batía ante cientos de murlocs con ansias de pene. Desesperado, GujeroNegro había desenvainado su falo cual mandoble de guerra. Su pasado se encontraba repleto de recuerdos de violaciones anales extremas por parte de tan molestas criaturas. Para joderles la fiesta, el Caballero de la Muerte, que antes engrosaba las filas de actores pornos en paro (la crisis afecta a todos los sectores), se obligaba a realizar sus tareas fecales mientras los anfibios se dedicaban a su lujuriosa tarea. Por esta heroica gesta, GujeroNegro se ganó su nombre.

 

 

Los murlocs, montados en cólera por tan molesta estratagema, habían decidido acabar con aquella “relación amorosa”. Contando con la ayuda de Boris Izaguirre, los anfibios esperaban, de una vez por todas, aniquilar la creciente rebeldía de nuestro héroe para volver a sodomizarlo como antes. Pero, mientras GujeroNegro arremetía con su glande para defenderse de los golpes bajos de sus enemigos, una luz cegó el campo de batalla. El destello encandiló a los asistentes cual descarga de corrida despeñada en los ojos. La luminosidad fue decreciendo, dando lugar a una forma tan vigorosa como depravada, pues no era otro que Sir Roland, que acababa de disfrutar de los encantos de una Elfa de Sangre de viciosos encantos. El paladín, observando majestuosamente el espectáculo que allí se presenciaba, exclamó, con enérgica voz:

 

 

-¡Mira que no avisarme, con lo que sabéis que me gustan estas fiestas!

 

 

Los murlocs bramaron, pareciendo aclamar al recién llegado. Incluso Boris se ruborizó ante tan placentera oferta. Sir Roland se mostraba poderoso y delicado a la vez, justo lo que Izaguirre buscaba en un hombre. Dejó escapar un leve gemido calenturiento, imaginando lo que haría con ese cuerpo “serrano”.

 

 

GujeroNegro, por el contrario, no salía de su asombro. Había leído en cierto blog cómo se las gastaba este tal Sir Roland de Belmont. En un principio, le había caído simpático, pero ahora, viéndose frente a cientos de murlocs viciosos con ganas de descargar en su trasero, ayudados por el paladín, sus pensamientos hacia él fueron convirtiéndose poco a poco en profundo odio. Al menos, lucharía descargando su gran miembro ante todos sus acosadores antes de ceder a la sodomía.

 

 

No obstante, no todo estaba perdido. Pues, escondido entre las malezas de lefa que los anfibios habían depositado horas antes en un lugar cercano al culo de GujeroNegro, se encontraba el mono Wankie, llegado de territorios lejanos donde se había follado a toda clase de seres vivos invertebrados. Nuestro héroe se encontraba obligando a un murloc a que se la mamara cuando el mono apareció. El saludo fue harto extraño. Por un lado, el anfibio intentaba sacarse aquella bestialidad de sus fauces. Por otro, Wankie, al observar tan explícita escena, pasaba una mano por sus bajos. Y, por otro lado, GujeroNegro los contemplaba no sin sentir una exquisita sensación de placer recorriéndole por el cuerpo.

 

 

De pronto, un cañonazo de blanquecina corrida estalló del interior del miembro viril de GujeroNegro, haciendo ahogar a la mayoría de murlocs asistentes en el viscoso fluido. Ante tan impresionante embestida, Boris retrocedió, pensativo. “¿Con qué clase de enajenado sexual me enfrento? Ni siquiera yo me puedo poner con un mono y una rana gigante, aunque me esté haciendo un trabajito en ese momento. Me costará acabar con este pornstar retirado.”

 

 

Mientras Sir Roland se masturbaba apreciando aquellos lascivos y viscosos hechos, GujeroNegro hacía alzar su rabo de nuevo con una foto de Marujita Díaz en tanga de leopardo. Su arma se encontraba de nuevo lista para descargar un sinfín de líquidos lechosos sobre su último enemigo, el imbatible Boris Izaguirre. Entre tanto, Wankie se dedicaba a mancillar a los anfibios que huían desesperados ante el horror que les producía aquella lefa interminable.

 

 

Ambos adversarios se miraban cara a cara... Bueno, Boris a veces desviaba sus ojos observando rápidamente la complexión de GujeroNegro. “¡Quién lo cogiera!”, pensaba.

 

 

Aprovechando esta mínima distracción del “Showman”, GujeroNegro lanzó una estocada con su prepucio que arremetió en el rostro de Boris. Éste, saboreándolo de arriba a abajo, ni se inmutó. Más bien todo lo contrario; parecía haber disfrutado de aquel ataque. Una sonrisa febril se dibujó en su rostro, como esperando otra embestida para regocijarse de tan ansiado manjar.

 

 

GujeroNegro, en contradicción, se mostraba confundido. ¿Qué hacer contra tan impúdido enemigo? Y ni hablar siquiera del Paladín, que yacía extasiado en la colina de secreciones que él mismo había formado. Era demasiado, necesitaba ayuda. ¿El mono Wankie? Desde que apareció de su escondrijo pegajoso, no había hecho otra cosa que aprovecharse de las delicadezas de los anfibios. “Con un poco de suerte, este calenturiento mono me ayudará a exterminar al “Showman.””, pensaba Gujero.

 

 

Mientras todos estos críticos pensamientos circulaban por la mente del Caballero, Boris se dispuso a realizar su ataque final. Desabrochando los botones de sus vivaces pantalones, se enfrascó en un baile con la típica gracia afeminada que caracteriza a tan “elevado” artista. En paños menores y los calzones por los tobillos, Boris danzaba al ritmo de una música, mitad regueton, mitad dance, que provenía de algún lugar en el cielo.

 

 

Este rito inhumano desmoralizó a GujeroNegro, quien, de repente, notó una intensa carga emocional en su estado de ánimo. No podía seguir observando tan dantesco espectáculo. Después de un trauma así, su vida no valía nada. Desenvainando su arma, que no era nada más lejos a un gatillazo, el Caballero se retiró del campo de batalla desesperanzado. Tardaría siglos en olvidar aquella cruel visión.

 

 

Mientras tanto, Boris continuaba disfrutando de aquellos ritmos latinos, como habiéndose olvidado de todo lo que ocurría a su alrededor.

 

 

Por otro lado, Roland, desde su elevada loma, observaba igualmente indignado. Eso había sobrepasado los límites del depravado paladín. Dejando escapar un grito de desesperación, exclamó, con un alarido que pudo escucharse a varios kilómetros a la redonda:

 

 

-¡Doy por terminado el show! Todos los aquí presentes conocéis mi grado de perversión, pero este lamentable número heriría la mente de cualquier ser vivo razonable -en este punto del discurso, su rostro se tornó en mueca de repulsión-. GujeroNegro, aunque mis pensamientos más húmedos, en estos momentos, se vuelven una y otra vez al disfrute de esa preciosa figura que posees, te respetaré. Hoy has demostrado el poder de la lefa en todo su esplendor. Por eso, me arrodillo ante ti. Pero no de la forma en la que estás pensando, guarrindongo -dijo, riéndose maliciosamente. Intentaba alejar una y otra vez sus intenciones empapadas de lujuria. Con grandes esfuerzos conseguía reemplazarlos por otros más “inocentes”.

 

 

-Lo que quiero decir, mi querido joven -continuó el paladín, pero esta vez, su rostro se alzaba majestuoso y recto-, es que posees mi ayuda para acabar con este desgraciado. Eleva mi espada, la “Follacualquiercosa”, que me ha defendido en mis corridas más célebres. Con ella, podrás agujerear aún más el castigado ojete de nuestro enemigo.

 

 

 

Diciendo esto, Roland lanzó el mandoble, que tenía, sospechosamente, forma de un gran nabo afilado, y cayó, no sin después haber cortado las pollas de varios murlocs, en los musculosos brazos de Gujero.

 

 

 

-¡Y ahora, prepárate a sufrir, condenado chupa-cámara! -prorrumpió el Caballero-. Me vengaré después de tantas y tantas horas de tele basura que tuve que tragar obligado por mis viscosos castigadores. Siente el duro y afilado acero de “Follacoños”, digo “Follapeces”... -después de unos segundos de ardua concentración, el Caballero exclamó, irritado: Bueno, como diablos se llame. Ahora, ¡¡¡MUERE!!!

 

 

 

GujeroNegro se dispuso a cargar con una fuerza y una valentía nunca antes vista en las Tierras Lechosas. Con determinación de hierro, saltó por encima de Boris, quien seguía sumido en sus libertinos bailoteos, y clavó el estoque, sin la ayuda de vaselina, por el recto del afectado. Un grito de dolor, remezclado con algunos suspiros de placer, resonaron en toda la zona. El cuerpo de Izaguirre revoloteó unos instantes, realizando agresivos movimientos y gesticulaciones a la velocidad de la luz. Tras unos chillidos agudos repletos de agonía y deleite, la forma física de Boris explotó en mil pedazos, con tan mala suerte que el exánime miembro viril del difunto fue a parar al semblante de su verdugo. Apartándose aquel pedazo de carne asquerosa de sus ojos, GujeroNegro se apresuró a buscar a sus salvadores. Estos se encontraban ya, agarrados cariñosamente de las manos, rumbo a otros territorios vírgenes; nunca mejor dicho. Mientras se alejaban caminando plácidamente por las llanuras níveas por la acumulación de las pringosas sustancias, el mono Wankie comenzó a hacer extrañas señas al paladín, a las que éste respondió:

 

 

-Sé que lo hemos dejado escapar, mi pequeño amigo. Pero tranquilo, todo se andará...

La guarra, el cartero y la polla de Moby Dick (¿uh?)

 

   Era una hermosa mañana, en la que la lefa fluía felizmente a través de los arroyos y el cartero hacía su rutina de reparto de cartas y alegría a las viudas. Fue entonces, sólo entonces, al llegar a la puerta con más mierda jamás vista, cuando nuestro modesto funcionario tuvo la suerte de recibir el olor del interior de aquél jodido folladero...

   Al abrirse aquella puerta, empujó a un vagabundo que dormía frente a ella, tirándolo por las escaleras y acabando encima de una caja de puntillas, seguidamente, nuestro cartero tuvo que entrar para dejar las cartas en los buzones. Tal y como entró, a la izquierda estaba la hilera de cajas sin etiquetas, ¿todas?, ¡no!, una de ellas tenía el nombre de La Guarra del Malibú, escrito en rosa chillón fosforescente. Cuando introdujo la carta en el buzón, del mismo salió un gemido de placer a la vez que chorreaba un líquido verde por debajo, dejando estupefacto a nuestro humilde cartero, que no vio al travolo que se le acercaba por detrás...

   Finalmente, el pobre cartero acabó en una cama llena de mujeres jóvenes y macizas, con ganas de sexo y muchas pastillas de viagra en la mesilla de noche. Con lo cual acabó su jornada laboral, entregando una última carta, y algún que otro pollazo.

   ¿Qué dónde está el travolo?, ¿no lo ves?, está detrás de tí...

Diálogo de dos amigas

      -¡Esas tetas son falsas! ¡Ya quisieran unas de verdad como las mías!

La amiga la miró con ironía

-Sí, como esas lorzas que te llegan al suelo...

-Solo estoy un poco rellenita, nada más. Con carnes para coger.

-Y mi coño es un cipote.

-Que ordinaria eres...

-Como para no serlo, no trincamos ni borrachas...

-Eso es por nuestra actitud, no es la adecuada.

-Lo que no es adecuado es tu olor corporal, y esos escotazos de espanto.

-¿Son sexys verdad?

-¿Estás loca? No lo decía esta vez con ironía, ¡so gorda!

-Bueno no desesperes, esta noche arrasamos.

-¿Arrasamos? ¡Mírate! ¡Estás gorda como una vaca, las tetas apenas te dejan moverte y ese culo que tienes se convirtió hace tiempo en un vertedero de grasas, pelusas y restos de comida pegadas del sofá!

-¿Y tú que, zorra? Bebes como un carretero, estás delgada como un palillo chupado y rechupado, y tienes una lengua que no sirve ni para chupar. Solo sabes decir palabrotas, maldecir, beber, fumar y quejarte de que no encuentras "tu polla". Déjame en paz.

-Se dice fumar como un carretero, no beber como un carretero...

-Lo que sea, el caso es que tienes menos futuro incluso que yo... Al menos soy optimista.

-Al menos tienes más grasa para amortiguar los batacazos que te pegas... señora optimista.

-Cómprate un consolador-cigarro.

-Con gusto lo haría, pero no me gritan cosas guarras en la oreja, ni jadean.

-Pues sal a buscar un maromo que te de lo tuyo, como dices.

-¿Para qué? Son todos unos cabrones...

-Pero tu no paras de decir que te pirras por una buena p...

-Bueno tú te pirras por un buen bizcocho y yo no te digo que salgas a la pastelería a comprarlos...

-Umm, bizcochos... ¡¡buena idea!! Además el muchacho de la pastelería es mono...

-No te lo tiras ni pagándole.

-Me pondré el escotazo rojo y esa falda que me acentua las caderas...

-Diras las gordas y redondas caderas...

-¡Oh callate ya! Vístete y baja a mover el culo, o mejor dicho el esqueleto, porque poca cosa tienes que mover...

      -Al menos estoy mas buena, soy mas delgadita... tengo más curvitas...

La gorda del escotazo se rio.

-¡Si si curvitas! Plana como el encefalograma de mi pobre padre. Curvitas... jaja.

-¡Curvitas zorra, curvitas! ¡Como las que tu quisieras! Ya quisieras este cuerpazo, casi perfecto.

-Por eso follas más que la Pataky en una esquina...

-Se acabo, gorda de mierda. Esta noche. A las 12. Veremos que pasa y quien gana.

-Muy bien, pero ahora me voy a la pasteleria.

      -Eso, cebate antes de ligar... aumenta tus posibilidades...

 

Tras una larga noche de intentos infructuosos...

 

-Vaya, mira quien me encuentro aqui. La super ligona del escote y gordo trasero. Como no, comiendo su helado antidepresivo.

-¿Y tu, has ligado? Porque te veo sola...

La flaca encendio un cigarro y se pasó una mano por sus bajos.

-Nada... esta belleza se queda sin probar otro dia mas un buen cimbel...

-¿Quieres helado?

-Calla gorda, me esta viniendo un calentón.

-Uuu, la señorita se pone caliente... ¿le echo helado para que se enfríe??

-¡Aparta asquerosa! ¡Quita! ¡Ay, joder!

-Jaja te gusta, te gusta, dilo.

-Aparta borracha, estás como una cuba, quita so gorda, que me aplastas...

-Cómete el helado, mira te lo echo por encima, tómalo.

-Maldita gorda... te vas a enterar de lo que es un polvazo joder.

 

Y así, las desesperadas mujeres se enzarzaron en un ritual de fluidos y helado del Lidl que acabó con sus ansias de sexo desenfrenado. Se dieron cuenta de que sólo se tenian la una a la otra, que eran unas fracasadas y que nunca encontrarían un huesped que quisiera meterse en su jardin. A partir de entonces fueron engañadamente felices y siguieron comiendo helado del Lidl extra grande.

Nueva era (LOL)

 

Hace mucho tiempo, donde se vendían melones a precio de polvo...

   Se hallaba Sir Roland de Velmont pescando truchas en una bañera, cuando cuatro travolos irrumpieron en la zona, provocando una alteración en la temperatura. En ese preciso instante, en que el patito de goma se balanceó, cuando uno de los travolos le enseñó a Roland sus tetas recién operadas, aturdiéndolo por unos instantes. Al recuperarse, los travolos se habían llevado las truchas y la bañera, dejando tan solo el calcetín que usó Roland de cebo.

En la otra punta del nabo, más o menos donde las corrientes de maná confluían...

   Encontrábase Ysuran, el follador de lo infollable, petador de petadores... en fin, que tenía voto de celibato, cazando nardos con su repetidora Black & Decker, a la vez que compraba aceitunas rellenas en el mercadillo, pues era martes, aunque lo ponían los viernes.

   Y así, con las truchas perdidas, Ysuran cazando y Roland pajeándose, se inicia una nueva era en la tierra de las rajitas, la era de los vídeos caseros...

Relatos de Llou Ful (V)

Una hermosa mañana pasteurizada llegó Darth Vader a mi casa vendiendo palitos luminosos. Como estaba de buen humor me lo llevé a un bar ambientado y lo dejé allí jugando al pilla-pilla con el puto viejo mirón, que entonces llamábase Escarlata. Me llegó un olorcillo como a mejillones y me planté en una residencia universitaria femenina. Las nenitas con faldita tenían ganas de fiesta y me arrastraron amablemente a una mesa redonda, donde me encontré con Wankie, que hacía de porno-camarero y animaba el cotarro bailando break-dance. Les mostramos a las niñas nuestro helicóptero conjunto desvirgador para casos desesperados y salimos como héroes encumbrados, es decir, corriendo como putas. Llegó entonces Chochonaguer con el hombre que le susurraba a los gapos, y nos dijeron que Vader estaba reclutando travelos para convertirlos al reverso del cuarto más oscuro, así que nos equipamos con metralletas lanza globos, para neutralizar sus posibles enfermedades venéreas. Sin embargo, nos sorprendieron antes de poder reaccionar, así que me quité el cinturón y dejé mi agujero super-negro al aire, lo cual los atrajo irremediablemente. Chochonaguer y Wankie empezaron a repartir mandobles a manotazos, el hombre que le susurraba a los gapos atrajo un ejército de mocos de viejo recargados con desintegranutrientes y yo encerré a los jedi-travelos en una trituradora, donde murieron con deshonor y sin estar a oscuras. Darth Vader quedó solo pero al intentar clavarnos su palito luminoso fue extrangulado por la fuerza... de mi cinturón serpiente, que luego se lo merendó. Entonces Chochonaguer nos llevó a caballito hasta la Universidad, donde cogí a La Profe y le hice un cursillo rápido de limpieza exhaustiva mientras Wankie le daba alegría al cuerpo de Macarena con un mambo cinco estrellas y el susurrador de gapos luchaba con Pikachu. Y a bebedor fino, tras la leche, vino.

Relatos de Llou Ful (IX)

Una hermosa mañana tegumentosa me desperté con la armoniosa melodía de un after-hours frecuentado por canis y pseudo-gays (o metrosexuales), por lo que saqué mi reserva de papel de fumar y lo tiré encima de sus cabezas. En medio del lío asqueroso-barriobajero arrojé una granada desmembraanos, para hacerle el desayuno a mi cinturón-serpiente y ganarme unas perrillas vendiendo los restos a lo chinos. Con los leuros nos fuimos a Hawaii junto con Chochonaguer, que vestía unas bonitas cotas de malla ajustadas que marcaban sus prietas carnes como el jierro se marcaba sobre el botones mariquita que por error me tocó el culo. Allí nos esperaban unas furcias floridas y unas monas muy monas que Wankie se encargó de alimentar (estaba en su época de lactancia). Luego hicimos escalada con Marujita Díaz, que nos miró haciendo chiribitas y nos hizo caer mareados, cayendo sobre HP que por allí pasaba. Murió como una perra. Wankie decidió ponerse a bailar merengue con el cadáver del chaval, dejando al puto viejo mirón con las ganas de perder su virginidad anal, pero no vió que un barco encayaba en la isla y se lo llevó por delante. La sacudida estremeció la isla y se partió por la mitad, y en el agua empezó a surgir una erecta figura faloide. Chochonaguer pasó a la otra mitad de la isla y empezó a remar para tratar de unir las islas, y nosotros hicimos lo propio: cogimos unas cuantas hawaianas (pizzas y gachises), nos las pusimos bajo el brazo, corrimos hacia una cabaña, las cabalgamos salvajemente y luego las arrojamos sobre el falo, que con el rozamiento eruptó (entró en erupción), perdiendo su vigor y retornando al agua. Luego volvimos a la Universidad montados en patitos de goma, donde cogí a La Profe y le enseñé a freír huevos sólo con el mango, mientras Wankie surfeaba sobre una calva y Chochonaguer se escaneaba el culo. Y que por arriba, que por abajo, siempre tiene un pero la sopa de ajos.

Relatos de Llou Ful (X)

Una hermona mañana detectivesca me deslicé sobre un palo de helado e hice un triple salto mortal para acabar reventado sobre la escalera, así que Wankie tuvo que llevarme a cuestas hasta el hospital, pero por el camino llegó Lucia Lapiedra y el puto mono se puso a bailarle la Macarena y luego se fueron los dos trepando por los árboles. Por suerte, el coche fantástico pasó por allí mientras acosaba a una Blackberry, así que cogió y me llevó al hospital ese de la esquina hedionda donde las enfermeras son como sacos de virus: el puticlub. Allí agarré dos cacho ladillas qe tuve que despachar a base de saliva ajena. Una vez limpito, pero aún con el brazo roto, salí en busca del coche fantástico, pero entonces el doctor House of Mouse se tropezó conmigo y me invitó a su consulta. Estábamos llegando cuando un platillo volante, o sea, un plato sucio con un volante encima y alguna que otra pelotilla de comida bucal, aplastó al jodido doctor, y de él salieron unas criaturas que llevaban dos tetas normales y tres tetas por cabeza. Me ofrecieron un exquisito manjar, pero como yo me las quería trabajar, me enseñaron un condón, por lo cual las tuve que reventar. Apareció entonces Chochonaguer, que venía vestido de fallera, y me llevó al hospital, donde encendió unos cuantos cohetes cargados de viagra mientras a mi me ingresaban. Me hicieron el apaño y me llevaron a una cama, y a mi lado descubrí a Lucía Lapiedra, intoxicada de plátano y, al otro lado, al puto viejo mirón. Me levanté curado de repente y nos fuimos a la Universidad montados en salabar, donde cogí a La Profe para enseñarle a beber del porrón mientras Wankie hacía pasteles de nata y Chochonaguer buscaba la sonrisa vertical. Y quien a burros favorece, coces merece.

Maroto y Lobasto: cosas de idiotas.

- Oye Lobasto, si aerodinámico es de aire, ¿de agua es acuadinámico?

- No sé, pero ¿por qué coño lo dices?

- Es que me gustaría ser acuadinámico, así podría viajar por el vater a mundos desconocidos.

- Si ves a la Sirenita procura no darle un beso.

- ¿Por qué dices eso? (enojado como un crío).

- Por las escamas, que se pegan y luego es muy difícil quitarlas. Además te deja un pestazo a pescado que más te vale que no salgas de tu querido mar putrefacto.

- ¿Has besado a sirenas?

- Algo parecido... sardinas. No se transforman en nada como me dijiste, sólo me transforman a mi.

- ¿En un príncipe "asapado" y mal hablado?

- Ay, Maroto... Un momento, ¿asapado?

- Sí, de sapo. Tienes cierto aire a un sapo (se ríe).

- Al menos si soy acuadinámico (gesto de suficiencia, como un ¡zas, en toda la boca!).

- Quiero ser acuadinámico, Lobasto (con gesto triste).

- Empieza a moverte.

- ¿Qué?

- Muévete, salta por aquí y por allá, agáchate, vuelve a levantarte, haz una cosa, deja de hacerla, haz otras, sube, baja, date de baja, recoge el alta, vuelve a casa y sigue moviéndote.

- ¿Para qué?

- Voy a hacerte acuadinámico.

- (Con gesto grandilocuente de ilusión) ¡Vaya! ¡Ahora mismo empiezo!

 

Maroto empieza a moverse por todos sitios y Lobasto se retira un momento al baño. Luego vuelve llevando algo en las manos...

 

- ¿Por qué me has tirado el cubo de agua, Lobasto? (con gesto de decepción y enfado)

- ¡Sigue moviendote! ¡Ahora sí eres acuadinámico! (sonríe con una mueca).

- Ya no quiero ser acuadinámico.

- ¿Entonces?

- Prefiero ser aerodinámico.

- Eso tiene fácil arreglo, tírate por el balcón y no te pongas a hacer aspavientos; cae con clase.

- No tengo claro como hacerlo.

- (Exasperado) Oh venga, tendré que enseñarte y todo. Vamos.

 

Llegan a la ventana, se asoman y se tiran a la vez.

 

- Maroto, trata de tener los brazos pegados al cuerpo y mantenerte rígido pero elegante, grácil, como un pajarito. Así conseguirás caer mejor e ir más rápido.

- Jaja, lo intento, ¡pero es más divertido mover los brazos!

- ¡Maroto así no!

- ¡Míradme! ¡Soy un pajarito que vuela!

- (Por lo bajo) Una vaca epiléptica estampada...

- ¡Yujuuu! ¡Lobasto, soy aerodinámico, estoy volando! Mira como me muev...

 

Ambos se estampan en el suelo, eso sí, uno con más elegancia.

 

- ¡Ay, Lobasto! Pues esto de ser aerodinámico duele un rato.

- Calla y nada, he roto una tubería y si somos acuadinámicos podremos salir de aquí.

- No puedo, esta vez no me has mojado.

 

Los recoge la ambulancia y los llevan a un hospital. Uno se rompió el brazo y el otro una pierna, pero nada grave.

 

- Lobasto, estas camas en las que nos han puesto se mueven hacia arriba y hacia abajo, ¿somos camadinámicos?

- Lo que vas a ser es aerodinámico como sigas dándome la brasa.

- Jo, Lobasto, creo que después de todo preferiría ser acuadinámico...

- Y yo penedinámico, Maroto... y yo penedinámico...

 

Mañanas bananeras

   En una mañana bananera, de la cual no puedo acordarme, hallábense los tres cerditos comiendo beicon mientras el lobo bailaba en una barra de stripper. De repente, entraron los geos en el local, pegándole un tiro al nardo del lobo, que se sucedió en una lefada descomunal de dimensiones descomunales. Mientras el lobo se corría junto a su colega del Media Mark delante de una polla de goma multifunciones, los tres cerditos huyeron al sótano, para intentar esnifarse toda la coca del laboratorio y ocultar pruebas.

 

   Tal y como abrieron la puerta, un lefazo tan espeso como la grasa del traje de una bailarina gorda los cubrió, a los cerdos, los geos y al nardo del lobo, menos a su colega del Media Mark que se piró para correrse en una compresa. Cuando consiguieron aplacar la ira de la lefa, a base de partirse el culo unos a otros, vieron que había ocurrido un desastre. La coca de su negocio homologado entre comillas había sido esnifada brutalmente, las coreanas que la manejaban en una cama aparte montando una orgía de intercambio de fluídos que salpicaba misteriosamente, y, al fondo en un sillón, Sir Roland de Velmont pajeándose.

 

   Dos años después, se quitaron las telarañas y Roland se había ido, pero un grupo de travolos Yakuza irrumpió en la zona al grito de maricón el último, enfrentándose a los geos armados con pollas de goma sin patentar. Así los cerdos huyeron una vez más, pero encontraron la muerte a pocos metros de la sex shop, ya que Sir Roland, armado hasta los dientes con popex y diversos utensilios cotidianos para intervenciones anales, petó a los cerdos hasta que les salió mierda del nardo y no pudieron cagar nunca más.

Relatos de Llou Ful (II)

Una hermosa mañana rimbombástica me fui a coger pellejitos a un asilo de carcamales no-dentados para enseñarle a Wankie el lugar. Mientras el mono hacía malabares con las pastillas de los viejos sobre la lámpara de una mesita de noche, yo aproveché para quitarles las carteras y conseguir algo de cash y bastante polvo de ese que huele a cementerio. Con las monedillas nos compramos un barco y fuimos en busca de Chochonaguer a donde Cristo pegó tres cartelitos de "prohibido gritar y esnifar". Cuando llegamos allí, había montada una buena orgía de mocitas, curas, Cristo, ladillas, Wankie (maldito mono) y el puto viejo mirón. Me quité mi cinturón-serpiente para que se entretuviera mordiendo sotanas y yo empecé a repartir fotos de Chochonaguer en paños metálicos a ver si alguien lo conocía. Los curas empezaron a sacar crucifijos-katana y entonces cogí una apisonadora con exprimidor último modelo incorporado para pillarlos a todos y hacerme un zumito que regalé a las jovencitas y a los carcamales asilados. Justo cuando íbamos a montar una buena con las mocitas, éstas cayeron barranco abajo medio muertas por el zumo; y entonces llegó Chochonaguer bailando con caballas sobre una tabla de surf. Nos invitó a galletas y caballas, pero Wankie estaba liado con los cadaveres del barranco haciendoles "La Mayonesa" y yo tenía que volver a la Universidad, así que nos prestó su tabla y nos montamos todos de vuelta (la serpiente hinchada como una gorda). Cuando llegamos, cogí a La Profe y la enseñé a concursar en mi cucaña mientras Wankie se lavaba en un cubo de fregar y mi cinturón jugaba al fútbol con Spiderman en la pared. Y a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.

Un lugar donde recrearse y pasar un rato. No apto para mentes poco imaginativas.

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